viernes, 21 de agosto de 2026

PHOEBE BRIDGERS: LOST WEEKEND NO ES UNA OBRA MAESTRA.

 



LOST WEEKEND es el tercer álbum de PHOEBE BRIDGERS y se perfila como uno de los álbumes que acabarán liderando todas las listas de los mejores álbumes del 2026 y acaparará un buen puñado de nominaciones al Grammy, incluyendo la de álbum del año. La crítica ha contribuido otorgándole un 92 sobre 100 de media distribuida de la siguiente manera. Medios como NME, Far Out Magazine, The Forty Five, The Arts Desk, Dork, The Telegraph, Northern Transmissions, The Skinny o The Guardian le han otorgado el 100/100, la máxima puntuación. Still Listening y Spectrum Culture 95/100; Paste y Consequence Of Sound 91/100; Exclaim!, Under The Radar, Rolling Stone, Sputnikmusic, Slant Magazine y The Line Of Best Fit 90/100; Beats Per Minute 85/100; Pitchfork 84/100; Hot Press, The Irish Times, Clash, DIY, Mojo y Uncut 80/100 y la única valoración un tanto disidente del consenso es la de No Ripcord con un 60/100. 

El consenso crítico es difícil de discutir. LOST WEEKEND ha llegado rodeado de una unanimidad que lo coloca directamente entre los grandes discos del año. Y precisamente por eso merece la pena detenerse un poco en ella. La crítica generalista tiene debilidad por determinados conceptos y la experimentación es uno de ellos. También el riesgo, la evolución, la ruptura con el sonido anterior y esa sensación de que estamos asistiendo a una nueva etapa en la carrera de un artista. No es necesariamente algo malo, pero sí bastante previsible. 

Si PHOEBE BRIDGERS hubiera hecho otro Punisher (2020), aunque fuera un Punisher todavía mejor, probablemente no estaríamos viendo estas notas. LOST WEEKEND hace justo lo contrario: no sigue los esquemas de sus trabajos anteriores, introduce nuevas texturas, juega con la producción y busca territorios en los que Bridgers no había estado antes. Es un caramelito para los críticos. 

Y Bridgers no es tonta. Conoce como nadie este negocio y sabe perfectamente qué significa presentar un disco que se aleja de lo que funcionó anteriormente. No estamos diciendo que haya hecho LOST WEEKEND para contentar a la crítica ni que exista ningún tipo de conspiración. Lo que decimos es que ha entregado un disco que contiene muchas de las cosas que la crítica contemporánea adora premiar.

Lo que queda en el aire es si lo ha hecho a propósito. Quizás Bridgers quería hacer exactamente este disco. Quizás necesitaba alejarse de Punisher. Quizás le apetecía experimentar y probar hasta dónde podía llevar sus canciones. O quizás habría preferido hacer otro Punisher mejorado, pero sabía que repetir aquella fórmula podía interpretarse como falta de evolución. Nosotros, desde luego, habríamos preferido esa última opción. 

Nos ha costado muchísimo conectar con LOST WEEKEND. Las cinco primeras escuchas las hicimos sin auriculares, que es como solemos escuchar música, y la experiencia fue bastante fría. The Outside, la canción que abre el álbum, tampoco ayudó. Ese vocoder nos resulta directamente insoportable e innecesario. No conectamos con la canción, no conectamos con el recurso y el resto del disco tampoco consiguió convencernos demasiado durante esas primeras escuchas. 

Hasta que llegó un momento en el que pensamos: ¿y si usamos los auriculares? 

Y fue entonces cuando por fin conectamos con LOST WEEKEND. Los detalles empezaron a aparecer, las capas de producción adquirieron otra dimensión y entendimos mucho mejor qué estaba haciendo Bridgers. Es un disco que se beneficia muchísimo de una escucha atenta y, en nuestro caso, los auriculares fueron la diferencia entre permanecer fuera y empezar a entrar en él.

Musicalmente, LOST WEEKEND se mueve por terrenos bastante más amplios que los que asociamos habitualmente con Bridgers. Sigue estando el indie folk y bajo el marco de cantautora que es la columna vertebral de su música, pero alrededor aparecen la folktrónica, la americana, el indie rock y diferentes formas de ambient y ambient pop. No es que de repente Bridgers se haya convertido en una artista electrónica ni que haya abandonado las guitarras y las canciones de toda la vida. Lo que ha hecho es cambiar la manera de envolverlas. Hay sintetizadores, voces procesadas, programaciones, capas ambientales, cambios de textura y arreglos que en ocasiones hacen que las canciones parezcan suspendidas en el aire. Es ahí donde está buena parte de la experimentación del disco: no tanto en haber inventado algo que no existía, sino en coger elementos que ya conocíamos de Bridgers y llevarlos a lugares bastante más extraños. Algunas veces funciona de maravilla y otras nos hace echar de menos la sencillez de Punisher. Y quizás esa sea la mejor manera de entender LOST WEEKEND: no estamos ante una ruptura radical con la PHOEBE BRIDGERS que conocíamos, sino ante una artista que ha decidido poner sus canciones dentro de un paisaje sonoro mucho más amplio. 

Aquí Jack Antonoff tiene bastante que decir. Nosotros llevamos tiempo llamándolo vampiro. Antonoff tiene esa capacidad de imprimir una personalidad muy reconocible a los discos que produce y, en ocasiones, parece que el artista termina entrando en su universo en lugar de ocurrir al revés. En  LOST WEEKEND no ha conseguido vampirizar por completo a Bridgers. Ella sigue siendo demasiada Bridgers como para desaparecer detrás de una producción ajena. Pero se nota que es la mano que mece la cuna de buena parte de esta experimentación. Junto a PHOEBE BRIDGERS, Tony Berg y Ethan Gruska, -El equipo que ha producido sus dos discos anteriores- Antonoff se une como elemento discordante y novedoso e introduce buena parte de ese componente más juguetón, electrónico y expansivo que diferencia al álbum de sus trabajos anteriores. 

Y no hay que subestimarlo. Después de tantos años apareciendo en discos de artistas muy tops, podía dar la sensación de que Antonoff había llegado a un punto en el que ya había hecho prácticamente todo lo que tenía que hacer. Taylor Swift y Lorde han prescindido de él en sus trabajos más recientes y su presencia parecía haber dejado de ser tan inevitable como lo había sido durante una época. Su participación en LOST WEEKEND vuelve a ponerlo en primera línea y demuestra que todavía puede ser una pieza importante cuando encuentra a una artista dispuesta a jugar con él. 

El problema es que experimentar no siempre significa hacer mejores canciones. Y nuestras canciones favoritas del disco son precisamente aquellas en las que encontramos a la PHOEBE BRIDGERS de siempre pero siendo otras "Phoebes Bridgers". Lost Boys, Bobby y Kill Me son las tres que más nos gustan. No porque sean necesariamente las más parecidas a Punisher, sino porque en ellas la experimentación no se come a las canciones. Sigue estando la compositora que conocemos, pero haciendo cosas diferentes. 

Porque el plato fuerte de Bridgers son las letras. Lo que hace dentro del pop confesional está a años luz de lo que hacen muchas de sus imitadoras. No queremos desmerecer a nadie, pero resulta difícil no preguntarse cómo Gracie Abrams se atreve a hacer lo que está haciendo últimamente existiendo PHOEBE BRIDGERS. Y no queremos convertir esto en uno de esos relatos de fandom en los que los artistas parecen vivir en una adolescencia narrativa permanente y cada relación sentimental se convierte en una nueva pieza del argumento. 

Que Abrams sea la nueva novia del ex de Bridgers es una anécdota. No nos interesa especialmente. Lo que sí nos interesa es que Bridgers ha demostrado que se puede escribir sobre relaciones, rupturas, pérdidas o nuevas parejas sin quedarse en la superficie de la experiencia personal. En sus mejores canciones hay algo más que una confesión. Hay ironía, contradicciones, detalles incómodos y una capacidad extraordinaria para encontrar algo universal en una experiencia muy concreta.




En LOST WEEKEND vuelve a demostrarlo. La pérdida de su padre es uno de los asuntos en los que más se nota que todavía hay asignaturas pendientes. Lo que escuchamos nos transmite que no tenían una buena relación y que Bridgers se ha quedado con mucha ponzoña dentro. Y precisamente por eso el disco no intenta convertir esa pérdida en una historia sentimental limpia. Hay dolor, pero también distancia, resentimiento y contradicciones. 

Creemos que profundiza bastante en ello, pero tampoco nos sorprendería que volviera al tema en el futuro. Quizás sea una de esas relaciones que proporcionan material para más de un disco. Hay cosas que no se resuelven simplemente porque la persona con la que teníamos el conflicto ya no esté. 

También resulta interesante la nómina de colaboradores compositivos. Christian Lee Hutson, Alex G, Damien Jurado -una elección bastante sorprendente, que nos ha encantado- y Lucy Dacus aparecen junto a Bridgers. Los que firman más canciones son la propia Bridgers, Hutson y Marshall Vore, mientras que Bo Burnham también participa en varios temas. 

Lo de Hutson es especialmente interesante porque conviene recordar que también fue uno de los colaboradores importantes de Maitreya Corso (2026), el último disco de Maya Hawke. Allí trabajó con ella en la composición y producción, pero el resultado tuvo una recepción crítica bastante más tibia y alguna valoración especialmente dura. No hace falta utilizar esto para cuestionar a Hawke ni para convertir a Hutson en el responsable de nada. Al contrario: sirve para recordar que tener buenos colaboradores no garantiza un gran disco. Hutson es un magnífico compositor, pero LOST WEEKEND no solo funciona porque Bridgers tenga a Hutson, a Marshall Vore, a Antonoff, a Tony Berg o a Ethan Gruska alrededor. 

Funciona porque sigue habiendo una personalidad compositiva muy fuerte en el centro de todo. Los colaboradores pueden aportar ideas, arreglos, melodías o texturas, pero la razón por la que estas canciones suenan a PHOEBE BRIDGERS sigue siendo PHOEBE BRIDGERS. Y luego está Bo Burnham. Es su pareja, sí, pero también es humorista, músico, actor y director. Su presencia en el disco no se limita a aparecer como una especie de invitado sentimental: tiene créditos de composición y participa musicalmente en varios temas. No sabemos si estaría ahí de no ser la pareja de Bridgers y tampoco tenemos por qué especular sobre ello. Lo que sí resulta llamativo es que alguien con un lenguaje artístico tan diferente participe de manera tan activa en un disco de Bridgers. 

Entre los créditos también aparece Son-John Johnson, un nombre que resulta bastante misterioso hasta que se escucha la voz y empieza a circular la identificación con Cameron Winter, el cantante de Geese. El colaborador aparece en Kill Me y I Can't Wait y el propio Winter ha jugado con el misterio sin aclararlo del todo. Lo del seudónimo, eso sí, nos parece de una pretenciosidad considerable. No se puede ser más tonto. Si la intención era esconder quién estaba detrás, no parece una estrategia especialmente brillante cuando la voz resulta perfectamente reconocible. Son-John Johnson suena además como un personaje inventado para una película de Wes Anderson. No sabemos qué necesidad había de complicarlo tanto. 

En cualquier caso, la cantidad de colaboradores encaja con la voluntad de LOST WEEKEND de abrirse y probar cosas diferentes. Y no todas nos funcionan igual. No hay ninguna canción que consideremos mala. Sí hay canciones que nos aburren. The Governor's Waltz, por ejemplo, ha gustado muchísimo y podemos entender perfectamente que haya gente que la considere una de las piezas importantes del disco. Porque habla de su ruptura con Paul Mescal y se supone que le envía un mensajito a Gracie Abrams. -...And she can pretend to be me Since she took my place in my bed on that stage I have not lost any sleep...-. A los fandoms este tipo de chismes les encanta. A nosotros nos aburren soberanamente. Cómo esta canción. 

Y aquí volvemos otra vez a Punisher. Aquel disco tenía canciones que para otras personas podían resultar aburridas y que, sin embargo, a nosotros nunca nos aburrían. Incluso en sus momentos más contenidos seguíamos completamente dentro de las canciones. En LOST WEEKEND hay ocasiones en las que podemos apreciar perfectamente lo que está haciendo Bridgers, admirar la producción, reconocer el riesgo y aun así quedarnos fuera emocionalmente. 

Esa es probablemente la diferencia fundamental entre ambos discos. No creemos que LOST WEEKEND sea peor porque experimente. El problema es que algunas de esas decisiones experimentales no nos parecen suficientes para mejorar las canciones. En ocasiones incluso ocurre lo contrario: percibimos el esfuerzo por hacer algo diferente antes que la necesidad de hacerlo. 

Y, sin embargo, sería absurdo negar las virtudes del disco. Está magníficamente escrito. Bridgers sigue teniendo una capacidad para escribir letras que muy pocos artistas de su generación pueden igualar. La producción es mucho más rica y arriesgada que en sus trabajos anteriores. Los colaboradores aportan ideas interesantes. Y, una vez que conseguimos entrar en él, descubrimos suficientes momentos extraordinarios como para entender perfectamente por qué la crítica se ha rendido a sus pies.

LOST WEEKEND es un buen disco. Es un disco notable. Es ambicioso, está muy bien producido y demuestra que PHOEBE BRIDGERS no quiere quedarse quieta. También es un álbum que mejora considerablemente cuando se escucha con auriculares y se le presta la atención que exige. Pero creemos que la crítica lo ha sobrevalorado. 

No porque sus elogios sean absurdos. Los argumentos están ahí. Lo que no compartimos es la idea de que la evolución tenga que equivaler automáticamente a una mejora. Bridgers ha decidido explorar nuevos territorios y nosotros se lo agradecemos. Pero seguimos encontrando sus mejores momentos cuando la experimentación está al servicio de las canciones y no cuando las canciones parecen estar al servicio de la experimentación.

No es Punisher. Para nosotros, tampoco está cerca. Le damos un 88 sobre 100. Y no es una mala nota. Es una nota excelente. El problema es que últimamente parece que cualquier disco que demuestra ambición, riesgo y voluntad de cambiar tiene que ser recibido como una obra maestra. Nosotros no lo vemos así. Punisher fue una obra maestra. LOST WEEKEND es un gran disco. Pero LOST WEEKEND no es una obra maestra.


MEJORES MOMENTOS: Lost Boy, Kill Me, Bobby, Haunted, I Can't Wait, Lost Weekend, Lost Weekend (Reprise), As Above, Lost Parade... 

MEDIA CRÍTICA: 92/100

NUESTRA VALORACIÓN: 88/100

7 comentarios:

  1. Hola!!!

    Cuánto tiempo! He vuelto de mi letargo ya que ahora mismo estoy en un mejor momento y que mejor momento para volver que comentar esta reseña de mi querida Phoebe, primero que todo voy a echar a un lado mi vena fan lameculos.

    Después de escuchar varias veces el disco, soy de los que piensan también que no es una obra maestra, si lo comparamos con Punishery y con The Record, no está a la altura, pero no es un mal disco ni muchísimo menos. La canción que abre el disco me parece innecesaria o más bien todas las capas, si se puede decir así, que tiene, mientras la escuchaba solo pensaba que el resto no fuera así, gracias que no ha sido así, casi. No estoy en contra de que experimente e intente expandir su sonido, lo contrario que lo haga y así se dará que funciona y que no, y ahora pienso que no necesita tanta experimentación, al final es lo que pasa, no terminas de conectar del todo con las canciones, aunque la experimentación esté dirigida a ampliar su sonido y no por solo de experimentar por experimentar, que tiene un sentido me refiero. Lo bueno es que se mantiene esa Phoebe que escribe esas letras tan desgarradoras y que no se deja nada a medio camino, lo suelta todo, a parte de esa personalidad que es imposible eclipsar. A mi me ha gustado The Governor's Waltz y no porque hable de la ruptura con su ex, que eso a mi me importa entre 0 y nada, sino porque musicalmente y melódicamente se acerca a sus anteriores trabajos, bueno el disco en su conjunto me ha gustado, lo más malo del disco es que me ha hecho echar mucho de menos Punisher, espero que encuentre un punto medio entre la experimentación y ese sonido más íntimo de los otros discos, y hay canciones con ese balance, son las que mencionas Lost Boys, Bobby y Kill Me, añadiría alguna más.

    Tu reseña ha parecido más una crítica mala que otra cosa leerlo todo sin ver la nota parece que le vas a poner un 60 jajaja y ahí es en lo único en lo que no estoy de acuerdo, un 88 me sabe a poco, mínimo un 90 con el sello Phoebe jajajaja. Comparándolo con otros a los que has dado la misma nota o un 90, este me parece que es mejor, pero lo entiendo también. Me esperaba que la reseña fuera así, porque los que hemos seguido a Phoebe con todo lo que ha hecho este disco nos ha dejado un poco desconcertados, en cambio para la gente que este es el primero que escuchan de ella, les encanta y les parece una obra maestra, es que Phoebe es mucha Phoebe.

    Un saludo!! Espero que estés bien y estés llevando bien este calor infernal. He seguido todas las reseñas como siempre y escuchado los discos y este año está fuerte y hay discos que están por llegar y tengo muchas ganas como el de Julia Jacklin, Sara Bareilles y Paris Paloma, son los que me vienen ahora.

    Creo que no me dejo nada.

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    1. @ Mark

      parte 1)

      Yo cuando escuché el vocoder de la primera canción dije: "Empezamos mal". Luego se arregló todo. Pero es un disco con el que no he conectado después de cinco escuchas. Necesité una sexta con los auriculares para entrar un poco en él y menos mal que me los puse porque no suelo escuchar música con auriculares en casa. Solo los uso en los viajes o cuando voy a caminar. En casa me parece una tontería usarlos, además es que me gusta más escuchar la música al aire, sin auriculares. Pero este disco es de auriculares y casi con las letras por delante y mira, me parece demasiado esfuerzo ya de entrada. Ya no es que me parezca mejor Punisher, es que Estranger In The Alps que es un disco que parece que se le ha olvidado a la gente, también me parece mejor.
      Eso no quiere decir que Lost Weekend me parezca un mal disco, porque no lo es. Pero me aburre tanta experimentación innecesaria que no va en favor de las canciones. Jack Antonoff se podría haber quedado quietecito un rato, porque a él achaco todos estos cambios ya que el resto de los productores han estado con ella desde el principio y menos mal que no se han ido. Porque esto podría haber sido una locura sin Ethan Gruska o Tony Berg.

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  2. @ Mark

    Parte 2)

    Realmente te ha parecido una crítica mala? Pero si digo que el disco es bueno todo el tiempo. Sobrevalorado, pero bueno. Y que Phoebe conoce el negocio y le dado a los críticos material para masturbarse y correrse vivos. Porque este disco tiene todo lo que a la crítica generalista le gusta premiar. Es casi un manual bastante obvio. Te recuerdo que llevo años criticando a la propia crítica mucho más incluso que a los artistas. Y un disco como Lost Weekend los retrata, pero bien.
    En cuanto a la nota, ya sabes que no suelo comparar los discos de un artista con otros discos de otros artistas, osea que es probable que hayas visto otros discos con más de un 88/100 peores que este. Pero es que en el contexto de la discografía de ese artista concreto merece esa nota. Luego a lo mejor se confronta con el disco de Phoebe o de otros cuando se vaya a hacer la lista y resulta que sale perdiendo. A Phoebe le dimos el 100/100 con Punisher. Cuando Extrange In The Alps no poníamos notas en el blog, pero yo si puntuaba los discos de manera privada para luego hacer las listas y su álbum debut no bajaba del 90/100 y el último de Boygenius también era de 100/100. Este tenía que valorarlo por debajo de Estranger... Así que un 88/100. Y mira, que me gusta mucho Phoebe Bridgers. Pero yo no me caso con nadie. Este año he desechado discos como el de Raye o el de Jessie Ware, que me encantan. No van a estar en la lista de los mejores álbumes del 2026 ya que les puse notas inferiores a 85/100 porque considero que no han estado a la altura. Y si no fuera así, me dedicaría a otra cosa. Porque ya que tengo el privilegio de ser independiente y no dejarme influir por las olas y las pamplinas que dicen algunos imbéciles en Redes que escriben sobre música, tengo que sacarle partido.
    No obstante, releyendo lo que has escrito, creo que estamos en más cosas de acuerdo que en desacuerdo.
    En cuanto al calor infernal... Ya sabes que vivo en una ciudad que es muy facil tener 40º a la sombra y con una humedad del copón. Así que sobrevivimos gracias al aire acondicionado. Que es antiecológico y todo lo que quieras. Pero vivir con este calor es insoportable. Y sobre las novedades discográficas que vienen. Buff... Hoy es viernes y ya tengo otra avalancha de discos, es una puta locura. Pero sí, esas tres seguro tendrán reseña. Aunque lo de Bareilles me tiene un poco mosqueado. El single que ha sacado me parece muy bueno. Pero he leído que va a donar parte de la recaudación de las ventas del álbum a una asociación benéfica o algo así. Y normalmente cuando hacen eso, es porque el disco es una mierda. Espero equivocarme.
    Como no sé cuando vas a volver a pasarte por aquí, te sugiero que no dejes para noviembre la lista de los discos que echas de menos en el blog. Si me la puedes mandar a finales de Septiembre o primeros de Octubre, mejor. Más tarde es un follón. Gracias por adelantado.

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  3. Hola!!!

    Espero que no se me haya malinterpretado, ya la parte de que parece una crítica mala y lo de la nota es más de broma porque se que es comparándolo con sus otros discos, la reseña me ha encantado, te puedes sentir muy orgulloso, coincido contigo en todo. Eso es lo que me gusta de tus reseñas, que no te dejas guiar por otras opiniones y eres lo más subjetivo posible. Una cosa que no mencioné fue a Jack Antonoff, no entiendo esa manía de cogerle como productor cuando se quiere experimentar, es que cambia casi totalmente el sonido y si eres un artista con una personalidad no muy marcada te eclipsa totalmente, ojo, tampoco digo que no haya hecho buenas cosas como productor pero ya cansa un poco.

    Escucho regularmente los discos de Phoebe, voy alternando entre Strangers in the Alps, Punisher, The Record, incluso el que tiene con Conor Oberst y este último no se si lo escucharé tanto, pero seguramente si porque es Phoebe y el disco no es malo.

    Olvídate, estar sin aire acondicionado con esas temperaturas, que va. Es normal que se use, esperemos que quede poco ya. No sabía lo del disco de Sara Bareilles, el single me ha gustado mucho, ojalá que aún así el disco sea bueno.

    En cuanto a la lista de discos, tengo ya una más o menos, espero un poco primero porque seguro que alguno de ellos tendrá reseña.

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    1. @ Mark

      No, no se ha malinterpretado nada y en cualquier caso, te puede no gustar la reseña y no pasa absolutamente nada o estar en desacuerdo con la nota. Aunque claro... Al que no le guste, que tampoco se piense que voy a dar mi brazo a torcer 😂😂. Le dedico mucho tiempo últimamente a las reseñas y cuando he escrito lo que he escrito es porque es justo lo que quiero decir y contar. Así que dificilmente me van a convencer de nada. Pero los comentarios no solo están para decir que te ha gustado, también para decir que no te ha gustado o que no estás de acuerdo. Para que quede constancia de ello.por escrito y todo el mundo pueda leerlo. Aunque en algunos casos, ya te digo que tampoco pienso discutir. Ya lo he dicho todo en la reseña. Y si no, habría escrito otra cosa. 😂

      Yo tengo todos los discos de Phoebe en el coche y en el Mp3 y me los suelo meter en vena uno tras otro. Este lo compré en preventa antes de escucharlo. Seguramente lo escucharé también. Pero creo que tendré que encontrar el momento porque mucho me temo que no es un disco que me va a apetecer escucharlo mucho como los otros. O quien sabe, igual más adelante entro en el disco y no salgo, esas cosas pasan. Pero me da que no va a pasar.

      Lo bueno de Antonoff es que en este disco se nota que es la mano que mece la cuna. Pero tampoco la vampiriza. Pero porque no puede con ella. A Clairo por ejemplo la vampirizó totalmente, viendo lo que ha hecho ella después.

      Estoy muy enganchado al nuevo de Rowena Wise y lo de Lucía & The Best Boys me parece un discazo. Tengo una de sus canciones que seguro me aparecerá en el Spotify Wrapped en diciembre. Porque hasta que no me llegue el CD, no paro de ponerla.

      OK a lo de la lista. Pero no lo dejes más allá de la primera semana de Octubre. Y sí, tengo muchísimos discos que reseñar. Mi lista de espera llega casi hasta Noviembre y todavía tienen que ir saliendo más discos en los próximos meses. No sé como lo voy a hacer. Ni aligerando esto con los posts de nueve discos avanzamos. Tendría que hacer uno cada semana para ponerme al día y ya entonces solo me dedicaría a esto y no podría hacer otra cosa. En fin... Solo espero que en Noviembre no me pase como en los dos úlrimos años porque en mayo y Junio he estado publicando cuatro veces por semana.

      Gracias por comentar!!! Y no te preocupes por nada. Tú escribe lo que te dé la gana sin miedo a ser malinterpretado, para eso está la casilla de comentarios.

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  4. Con esta reseña, don Midas, me ha ganado definitivamente. No ha hecho más que demostrar cultura musical, independencia y honestidad.

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    1. @ Oscar

      Gracias. Pero soy consciente de que otra persona podría opinar justo lo contrario y no se me debe subir a la cabeza lo que me acaba de escribir 😂 Pero siempre es agradable recibir un feedback como este. Creo que las personas que llevan viniendo a este blog dieciséis años es porque buscan algo que podemos ofrecerles y no le ofrecen otras páginas musicales más generalistas y mastodónticas. Nosotros nos tomamos tiempo para escuchar los discos y no tenemos mucho en cuenta ni el impacto, ni la viralidad, ni la fama, ni las reproducciones, ni las ventas. Solo la calidad, e intentamos hablar de discos que importan. Esa ha sido nuestra línea editorial desde el primer día.

      Muchas gracias por comentar!!!

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