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lunes, 23 de marzo de 2026

HAUTE & FREDDY: CUANDO LOS OCHENTA SE ENCUENTRAN CON TIKTOK.

 



El dúo estadounidense HAUTE & FREDDY, formado en Los Ángeles por los compositores Michelle Buzz y Lance Shipp, surge tras años trabajando entre bastidores para el pop mainstream escribiendo para Katy Perry o Britney Spears, una experiencia que ahora reformulan en clave propia: un proyecto donde el synth-pop ochentero, la teatralidad y la estética performativa se convierten en eje central de su identidad. 

Recientemente han publicado su álbum debut BIG DISGRACE. En su caso, este disco se siente más como un paso burocrático que tenían que dar que como un evento creativo sorprendente. Ello se debe a que, como ocurre con muchos artistas de moda en la actualidad, gran parte de su presencia se ha construido a través de singles virales en TikTok. Algunos de estos temas llevan circulando desde 2024, como Santily Clad o Anti-Superstar, e incluso Shy Girl, uno de los adelantos posteriores del álbum, ya contaba con más de tres millones de reproducciones antes de que se editara BIG DISGRACE. Por eso, al reunir todos estos singles en un solo disco, el álbum se percibe más como un "Greatest Hits Debut" que otra cosa. 

¿Qué implica esto para la crítica? Que aún no encontramos reseñas en medios importantes ni agregadores especializados: los críticos no han sentido urgencia en reseñarlo, ya que se trata de un álbum orientado principalmente al fandom del dúo, que ofrece pocas novedades respecto a lo que ya se conocía previamente. Esto no significa que sea un mal disco; más bien, refleja las prioridades de la crítica generalista frente a un ecosistema musical acelerado por TikTok y la cultura de singles virales.

Hace unas semanas reseñábamos el último disco de Hemlocke Springs y, sorpresa, algunos de los referentes más importantes que comentábamos entonces, como Cyndi Lauper y Marina (cuando todavía se hacía llamar Marina and the Diamonds), también se pueden rastrear en BIG DISGRACE. Sin embargo, aquí aparece una diferencia notable en cómo se usan esas influencias. Mientras Hemlocke Springs consigue un efecto más “quirky” y desordenado -cercano a lo experimental o al bedroom pop, con canciones que parecen casi caóticas o hiperactivas-, HAUTE & FREDDY muestran un enfoque más refinado y consciente de la estética, con orientación hacia hooks inmediatos, teatralidad pop y una estética cercana a la caricatura glam y camp. Si Hemlocke Springs parece tropezar con sus influencias, HAUTE & FREDDY las alinean cuidadosamente hasta convertirlas en un decorado.     



Además de estas dos referencias, HAUTE & FREDDY construyen un collage ochentero bastante reconocible: podemos encontrar reminiscencias del synth-pop de Depeche Mode en lo sintético y oscuro-lite, de A-ha en lo melódico y dramático. Sin olvidarnos por supuesto de la sofisticación pop de Duran Duran o de la Madonna ochentera más provocadora. BIG DISGRACE no revive los ochenta; los recrea como si fueran un recuerdo digital filtrado por la sensibilidad contemporánea. 

Aunque el álbum se percibe más como un "greatest hits" que como un trabajo cohesionado con estructura narrativa de disco, esto se puede perdonar. Para cualquiera que escriba reseñas, lo atractivo es descubrir referencias y comprobar que los artistas poseen un conocimiento profundo del catálogo pop de las últimas cuatro décadas. La biografía del dúo, que incluye trabajos previos con Katy Perry y Britney Spears, no es algo baladí: presagia que HAUTE & FREDDY saben exactamente lo que están haciendo. En este sentido, lo que en otros contextos podría interpretarse como un "pastiche" o un disco de canciones "de laboratorio" se transforma aquí en un ejercicio consciente y disfrutable. La cultura musical y el oficio detrás de BIG DISGRACE hacen que estas canciones, incluso cuando son calculadas, se perciban genuinas y atractivas. No sabemos si el proyecto representa solo una declaración de principios estéticos o si habrá base suficiente para sostener una carrera musical en esta dirección. Esperamos que sí.

Nuestra nota para BIG DISGRACE, a pesar de todo, es un 90 sobre 100. Porque, aunque no sea un debut revolucionario en términos de innovación, demuestra una comprensión del pop, un manejo del estilo y un dominio del lenguaje musical contemporáneo del que pocos artistas emergentes pueden presumir.    




MEJORES MOMENTOS: Anti-Superstar, Scantily Clad, Shy Girl, Freaks, Dance The Paine Away, Sophie...

MEDIA CRÍTICA:----

NUESTRA VALORACIÓN: 90/100

viernes, 20 de marzo de 2026

KATY BETH YOUNG ES TENDERNESS.

 


Hay álbumes que no deberían pasar desapercibidos y esa podría ser la justificación de la existencia de este blog. Nos pasamos la vida buscando discos así. No aparecen tantos como deberían: discos que no se esconden detrás de la producción, que funcionan por lo que transmiten y no por lo que intentan aparentar. No es fácil encontrarlos. Pero con TRUE, el álbum debut del proyecto musical TENDERNESS, creemos que lo hemos hecho. Y sí, una vez más, seremos los primeros en España en reseñarlo.  

Detrás de TENDERNESS encontramos a la compositora británica Katy Beth Young y TRUE es un álbum de indie folk, Alt-Country y americana muy íntimo con arreglos minimalistas. Las canciones giran en torno a temas universales como el amor, el duelo, las rupturas y muchas otras experiencias emocionales. Este álbum nace en un momento complicado en la vida de Young, una ruptura sentimental importante, la muerte de su padre y todo eso en el contexto de la Pandemia. En general este álbum destaca por su tono emocional y contenido. Más centrado en la atmósfera que en una gran producción, con arreglos mínimos -piano, guitarra acústica, capas muy sutiles y una voz completamente expuesta- y sin intentar ocupar todo el espacio, dejando que los silencios también construyan esa sensación de cercanía.

La crítica lo ha valorado con una media de 85 sobre 100 basándose en las reseñas de Uncut (90/100) y Mojo (80/100). Esta media es provisional porque este álbum es muy reciente y seguramente será valorado por más críticos en los próximos días. Los que lo han hecho hasta ahora han destacado su honestidad emocional, la delicadeza de su voz, los arreglos y sobre todo su enfoque del dolor y la introspección sin caer en la grandilocuencia. 


TRUE de TENDERNESS nos ha recordado a otros discos que nos gustan mucho: Heartbreaker (2000) de Ryan Adams porque es americana íntima muy directa. Probablemente sea el que esté más cerca en espíritu de TRUE; Crushing (2019) de Julia Jacklin porque es una excelente mezcla de intimidad y calidez; Sprained Ankle (2015) de Julien Baker más duro emocionalmente, pero en la misma línea de voz y verdad o Moon Pix (1998) de Cat Power porque posee ese punto frágil y casi susurrado que también tiene TRUE.

También nos ha recordado a Sharleen Spiteri, la vocalista de Texas. Ambas poseen esa calidez natural de tener voces muy humanas y sin exceso de técnica. A la hora de frasear tienen ese punto de cantar ligeramente por detrás del tempo, como relajado y muy conversacional; ambas transmiten más por sutileza que por intensidad. Todo esto nos hace pensar que TENDERNESS no solo bebe del folk o la americana, sino también de cierta tradición vocal británica más soul-pop, donde encaja perfectamente Spiteri. Eso explica por qué, aunque use códigos “americanos”, no suena del todo americana y esa podría ser una de sus señas de identidad.  

Este álbum está producido por Euan Hinshelwood que colaboró estrechamente con Katy Beth Young. También contó con la producción adicional de Chloe Kraemer. En el apartado de colaboraciones nos encontramos con Clay Slade y Deep Throat Choir.   

TRUE no va de contar cosas interesantes, más bien de sentir cosas de forma honesta y sin filtros. Nosotros no tenemos ninguna duda. Nuestra valoración es de 100 sobre 100. TRUE es un álbum con una identidad clarísima desde el minuto uno. La coherencia es total: no hay nada que sobre ni que desentone. Su voz tiene mucha credibilidad. Nos hemos creído cada línea y su atmósfera es sostenida. No depende de un single. Es un estado emocional completo, que además se sostiene en escuchas repetidas sin perder impacto. 

Y es un álbum ideal para que tenga su espacio en nuestro blog, porque tiene: intimidad real (no es impostada), cero artificio, coherencia emocional y algo clave para nosotros: no depende del contexto de moda. Todo esto nos ha recordado a un momento de nuestra vida. La primera vez que escuchamos: Come Away With Me (2002) de Norah Jones, un álbum que, aunque musicalmente esté lejos de parecerse a TRUE -mucho más indie- nos ha provocado esa misma sensación de hogar emocional que producen esos álbumes cerrados y perfectos. Porque TRUE es un álbum cerrado y perfecto. Solo que en 2026 necesita la ayuda de blogs como el nuestro para llegar a tener el éxito del debut de Norah Jones y probablemente, tal y como funciona la industria, todo nuestro empeño sea inútil. 

  


MEJORES MOMENTOS: Saturday Morning, The Salt Flats, True, Day Of Atonement, Touchscreen...

MEDIA CRÍTICA: 85/100

NUESTRA VALORACIÓN: 100/100

jueves, 19 de marzo de 2026

OLIVE JONES: GUSTO EXQUISITO.

 


OLIVE JONES es una de las nuevas voces emergentes del soul británico. Es cantante, compositora y guitarrista, y acaba de lanzar su álbum debut, titulado FOR MARY. Jones comenzó a tocar la guitarra a los doce años y, a los catorce, ya componía sus propias canciones. Creció escuchando artistas del jazz y el soul clásico, como Billie Holiday o Nina Simone. Antes de iniciar su carrera en solitario, fue la vocalista del grupo de electrosoul Noya Rao, cuando vivía en Leeds. Actualmente reside en Londres, donde está desarrollando su carrera. 

OLIVE JONES combina jazz, blues y alt‑folk con elementos electrónicos. Posee una voz íntima, emotiva y muy expresiva, que se ha convertido en su seña de identidad. En su álbum FOR MARY, encontramos narrativas sobre relaciones personales, cuestiones políticas y sociales -como en Kingdom, que aborda el Brexit-, experiencias vitales y, sobre todo, salud mental. De hecho, el personaje de Mary, a quien está dedicado el disco, representa a personas reales de su entorno, especialmente relacionadas con la salud mental. 




Musicalmente, Jones mezcla la tradición del soul con una producción contemporánea junto al productor James Wyatt, logrando que este disco recuerde a grandes álbumes que perduran en la memoria. Cuando una artista como OLIVE JONES despunta, lo primero que se puede preguntar el público es si es casual. Es cierto que probablemente Jones ya estuviese en activo durante el ascenso de Olivia Dean, pero muchos pensarán que este éxito le ha podido abrir una puerta. Y es algo que hemos visto toda la vida: cuando un artista triunfa, da paso a otros del mismo corte. 

Obviamente, Olivia Dean ha ayudado a que el soul británico contemporáneo vuelva a ser visible. Ha demostrado que hay público para propuestas elegantes, emocionales y no estridentes, y ha facilitado que medios, playlists y sellos presten atención a ese sonido. Esto beneficia a artistas como OLIVE JONES, que ahora se mueven en un terreno abonado. 

Puede que ambas pertenezcan a la misma escena, pero juegan en ligas muy diferentes. Olivia Dean es más accesible y pop‑friendly, con un enfoque directo en melodía y storytelling, y encaja mejor en radio y playlists grandes. En cambio, OLIVE JONES apuesta por arreglos más atmosféricos y experimentales, con influencia de jazz y electrónica más marcada, y letras algo más abstractas e introspectivas. Esto significa que Olivia Dean juega en la primera división del mainstream: es una artista de éxito inmediato. Jones, por su parte, va a crecer a medio plazo y es muy posible que alcance el estatus de “artista de culto respetada” más pronto que tarde. A nosotros nos gustaría saber qué espera OLIVE JONES de su carrera y cuáles son sus propias expectativas. Pero eso no es algo de lo que suelan hablar en una entrevista los artistas emergentes. 

En cuanto a la crítica, el álbum se editó la pasada semana y ninguno de los agregadores de críticas importantes ha recogido reseñas de medios generalistas para FOR MARY. Así que tendréis que confiar en nuestro criterio: una vez más, vamos a ser los primeros en emitir una valoración, y le damos un 90 sobre 100. Es cierto que el álbum se resiente un poco en el último tercio, pero sentimos que estábamos ante algo importante desde la primera escucha. Nos recordó a nuestra primera vez con álbumes legendarios y muy celebrados en nuestras páginas, como Seasons Of My Soul (2010) de Rumer o Dirt On My Tongue (2013) de Jo Harman, con los que comparte un excelente gusto. No sabemos si FOR MARY será tan apreciado con los años como estos discos, pero nuestro olfato y oficio nos dicen que sí.     


MEJORES MOMENTOS: Planes, End Of Time, Summer Rain, Talk About Love, Mary, All In My Head, Kingdom...

MEDIA CRÍTICA:----

NUESTRA VALORACIÓN: 90/100

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