Además de estas dos referencias, HAUTE & FREDDY construyen un collage ochentero bastante reconocible: podemos encontrar reminiscencias del synth-pop de Depeche Mode en lo sintético y oscuro-lite, de A-ha en lo melódico y dramático. Sin olvidarnos por supuesto de la sofisticación pop de Duran Duran o de la Madonna ochentera más provocadora. BIG DISGRACE no revive los ochenta; los recrea como si fueran un recuerdo digital filtrado por la sensibilidad contemporánea.
Aunque el álbum se percibe más como un "greatest hits" que como un trabajo cohesionado con estructura narrativa de disco, esto se puede perdonar. Para cualquiera que escriba reseñas, lo atractivo es descubrir referencias y comprobar que los artistas poseen un conocimiento profundo del catálogo pop de las últimas cuatro décadas. La biografía del dúo, que incluye trabajos previos con Katy Perry y Britney Spears, no es algo baladí: presagia que HAUTE & FREDDY saben exactamente lo que están haciendo. En este sentido, lo que en otros contextos podría interpretarse como un "pastiche" o un disco de canciones "de laboratorio" se transforma aquí en un ejercicio consciente y disfrutable. La cultura musical y el oficio detrás de BIG DISGRACE hacen que estas canciones, incluso cuando son calculadas, se perciban genuinas y atractivas. No sabemos si el proyecto representa solo una declaración de principios estéticos o si habrá base suficiente para sostener una carrera musical en esta dirección. Esperamos que sí.
Nuestra nota para BIG DISGRACE, a pesar de todo, es un 90 sobre 100. Porque, aunque no sea un debut revolucionario en términos de innovación, demuestra una comprensión del pop, un manejo del estilo y un dominio del lenguaje musical contemporáneo del que pocos artistas emergentes pueden presumir.
MEJORES MOMENTOS: Anti-Superstar, Scantily Clad, Shy Girl, Freaks, Dance The Paine Away, Sophie...
MEDIA CRÍTICA:----
NUESTRA VALORACIÓN: 90/100


