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viernes, 21 de abril de 2017

LA REINVENCIÓN DE IMELDA MAY.



“La vida cambió. Amo los álbumes que hice en el pasado. Eran coherentes mostrando la persona que yo era. Pero eso es el pasado… Ahora soy así”
IMELDA MAY

Ella no lo ha podido explicar mejor con esas tres frases. IMELDA MAY cerró una brillante etapa que la convirtió en todo un referente del Rockabilly con Tribal (2014) y ahora empieza una nueva vida musical con LIFE.LOVE.FLESH.BLOOD, un álbum en el que explora géneros como blues, soul, gospel, folk, rock con el material más auténtico y personal de su carrera.
Los amantes del Rockabilly deben estar dándose cabezazos contra las paredes y les costará aceptar este cambio, si es que son capaces de asimilarlo algún día. Pero seamos honestos, en Tribal (2014) ya se atisbaba cierto desgaste y a una Imelda May muy encorsetada y atrapada, deseando probar nuevos registros. Seguir por ese camino hubiese sido repetirse, hacer discos mediocres -Porque no todos iban a ser tan buenos como los dos primeros- o terminar versionando los clásicos del género. Y el talento de esta mujer está muy por encima de cualquier limitación impuesta por la pureza del Rockabilly.



Uno de los motivos que suponemos que ha facilitado esta evolución y apertura hacia otros registros, ha sido su ruptura amorosa y profesional con el guitarrista y compositor Darrel Higham, su marido durante trece años y una pieza clave en la carrera de May, de la que ella ya habla en pasado.
En LIFE.LOVE.FLESH.BLOOD, a priori, Imelda May ni siquiera parece estar en su zona de confort. Ya no está protegida por su banda o su marido. Se muestra ante el mundo sola y fuerte, a la vez que vulnerable, con una colección de canciones compuestas por ella misma que alcanzan altas cotas de intimismo y reflejan quien es Imelda May realmente. A eso, tenemos que sumar que ha tenido la suerte de contar con la producción de T Bone Burnett que ha hecho verdaderas maravillas en otras ocasiones para artistas como Rhiannon Giddens y esta vez vuelve a acertar de pleno consiguiendo mostrarnos a una Imelda May fascinante, todo un ser de luz. Colaboran también nada menos que Jeff Beck y el virtuoso del piano Jools Holland.



El veredicto para este blog, que os recuerdo que se llama EXQUISITECES, es que estamos ante el mejor álbum de la carrera de Imelda May. No pretendemos con esto desdeñar sus magníficos primeros trabajos de su época Rockabilly que poseían una frescura y exotismo que quizás haya perdido. Pero es que se trata de una colección de canciones excelentes de producción impecable, nuevos registros vocales que no le conocíamos y que nos encantan. Además de una sensibilidad que traspasa cada uno de los cortes. Un must en toda regla que recomendamos encarecidamente desde aquí.
El cd está disponible en dos ediciones. Nosotros recomendamos la edición Deluxe que añade cuatro cortes inéditos a la edición convencional. 



6 comentarios:

María dijo...



Me gusta mucho esta Imelda.
Desencorsetada y desatrapada me llega mucho más.
Tranquila, serena. Más intimista. Al menos es mi sensación.
Como si este disco fuera su segunda piel.

Y me encanta su reflexión:

“La vida cambió. Amo los álbumes que hice en el pasado. Eran coherentes mostrando la persona que yo era. Pero eso es el pasado… Ahora soy así”

Me gusta porque en el fondo pienso igual que ella.
Porque la vida cambia constantemente y con ella nosotros, y lo que vivimos es lo que somos.

Me ha encantado.
Gracias, gato.

PD. Y no te cuento que cuando he lanzado el mensaje se me han escapado todas las letris! Joe! jajaja

Un besazo

MIDAS dijo...

@ Maria

La verdad es que he comenzado la entrada con esas sentencias de la autora porque es justo todo lo que hay que decir de este disco. No necesita mucho más.

Lo que pasa es que yo sé que los fans del Rockabilly se van a sentir traicionados. Pero es muy complicado tener una carrera revitalizando un género como el Rockabilly sin repetirse. Te pueden salir dos discos buenos -como le ocurrió a ella- tres, como mucho. Pero te autolimitas muchísimo cuando juegas con géneros tan puros. Además... Para que me entiendas. ¿Tu no te has fijado en esas parejas que cuando salen por separado se comportan mucho más como son ellos mismos realmente? Todo esto viene a colación de que el Rockabilly de verdad era su marido. Pero Imelda se divorció de él el año pasado y parece que también se ha divorciado de su música. Y ahora es más ella que nunca.

A mi también me gusta más ahora, muchísimo más... Pero tendré que contestar muchos comentarios de gente a la que le ha parecido horrible el cambio porque le gustaba más la Imelda Rockabilly. Lo estoy viendo venir...

Otro besazo para tí.

Rubén Castélls dijo...

Pues yo la verdad que parto de cero, porque no conocía nada de sus discos anteriores, y este me ha gustado. Variedad de temas y de sonidos, pero en todos los cortes se adivina lo que ya has comentado, que lo hace porque le sale así ahora, despreocupada. Cuando las cosas se hacen sin pensar en los demás no sólo son más sinceras, también son, por eso mismo, de mejor calidad.

saludos

MIDAS dijo...

@ Rubén Castélls

Pues ahora que muy acertadamente comentas lo de "partir de cero", creo que eres un poco el reflejo de lo que va a ocurrir con este disco entre el público. Mucha gente que desconoce su etapa anterior la va a conocer y apreciar a partir de este trabajo. Porque al fin y al cabo, si miras en la blogsfera seguro que encuentras mucho material de su época anterior, porque es muy exótico y muy cool sacar tu articulito de una artista como Imelda May en su etapa Rockabilly. Pero no nos engañemos, aunque nos mole escribir sobre discos Rockabilly y ella estaba realmente estupenda, es un género muy minoritario. Es más que probable que mucha gente descubra ahora sus discos anteriores a través de este nuevo disco. Porque es una tía tan carismática y tiene ese magnetismo tan brutal, que seguro que cuando os familiaricéis con este nuevo trabajo y os guste, os entrará la curiosidad por ver lo que hacía antes. Si eso te ocurriera a ti, te ahorro tiempo diciendote que escuches "Love Tatoo" (2008) que es su mejor trabajo de esa etapa.

En cuanto a lo que comentas de la sinceridad y la libertad creativa, estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. Aunque en el caso de Imelda May te aseguro que la primera vez que la ví; con su tupé, sus tatoos, vestida de pin up y cantando "Johnny Got A Boom Boom", ví a una auténtica estrella. De esas de una entre un millón. Y creo que esta nueva apertura y evolución terminará confirmándome ese pálpito que sentí entonces.

¡Un cordial Saludo! Y muchas gracias por comentar!!!

Yoli dijo...

Yo conocí a Imelda May de su etapa anterior, en un festival Womad. No tenía ni idea de quién era por entonces, pero yendo de escenario en escenario nos atrajo la energía que derrochaba. Fue espectacular y la gente no paraba de bailar. El otro día empecé a escuchar una de sus nuevas canciones y tuve que mirar a ver si no me había confundido de cantante. Eso sí, me encantó. Creo que es una mujer con una voz preciosa y con mucha personalidad, espero que le vaya genial con este disco, que por las canciones que he oído me parece muy bueno.
Un saludo

MIDAS dijo...

@ Yoli

Yo también la he visto en directo en su etapa anterior -Porque se hizo una gira por varias ciudades españolas- y es una pasada. Ella y la banda que llevaba. Ya he comentado antes que la primera vez que la vi cantando "Johnny Got A Boom Boom" pensé que era una auténtica estrella.
Yo también creo que se va abrir a un público más amplio con este disco y esa es la clave para mantenerse en la música, conseguir público nuevo cuando sacas un nuevo disco y que sea unas tres o cuatro generaciones más joven que el que ya tienes, que por supuesto debes procurar conservar. Pero también te digo que muchos Rockabillies están llevando fatal este disco. A pesar de que en la edición Deluxe tiene dos o tes cortes al final que tampoco desentonarían con su repertorio anterior.

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