CALLUM BEATTIE es un cantante y compositor escocés nacido en Musselburgh, East Lothian que lleva en activo desde 2012. Su primer álbum de larga duración, People Like Us, llegó finalmente en 2020 -ocho años después de sus primeras publicaciones y tras una serie de sencillos independientes- y alcanzó el número uno en las listas de álbumes escocesas, gracias en buena parte al impacto del single Salamander Street. Tres años después publicó Vandals (2023), consolidándose como voz destacada del rock y el songwriting británico contemporáneo. Hoy hablaremos de su tercer álbum, titulado INDI, es su primera obra completamente independiente tras dejar el sistema de grandes sellos, y marca un momento de máxima confianza creativa y de control artístico en su carrera.
INDI transita con naturalidad por un rock de raíz clásica que bebe del heartland rock ochentero, el songwriting confesional y un folk-rock contemporáneo de acento británico, apoyándose más en la emoción que en el artificio. Hay ecos claros de la tradición escocesa de cantautores que priorizan la historia y la voz por encima del impacto sonoro. El disco se mueve entre medios tiempos cálidos, baladas contenidas y canciones de pulso rock sobrio, con una producción discreta que evita el dramatismo excesivo y refuerza una sensación de honestidad adulta, casi doméstica, donde lo importante no es innovar el lenguaje sino decir algo verdadero con herramientas clásicas.
En el plano narrativo, INDI articula un conjunto de relatos íntimos y cotidianos que exploran la madurez emocional, las relaciones desgastadas, la identidad y el paso del tiempo sin recurrir al dramatismo ni a la consigna. Beattie escribe desde un “yo” vulnerable pero nunca autocompasivo, observando los pequeños conflictos -amor, distancia, pertenencia, culpa, memoria- como espacios donde se toman decisiones silenciosas más que como grandes tragedias. Las canciones funcionan casi como escenas breves, más sugeridas que explicadas, en las que el peso narrativo recae en el detalle y el tono, construyendo una sensación de vida real vivida hacia dentro, coherente con una mirada adulta que asume la ambigüedad y rehúye las respuestas fáciles.
INDI ha conseguido una media crítica de 65 sobre 100 basada en las reseñas de Clash (70/100) y Record Collector (60/100). Obviamente no estamos de acuerdo con estas valoraciones y por eso estamos escribiendo esta reseña. Porque INDI nos parece el álbum brillante de un artista que debería ser reivindicado. Es cierto que Beattie es una estrella en Escocia y en gran parte del Reino Unido. Pero todavía le falta proyección internacional. Algunos medios británicos lo han comparado con Sam Fender en unos términos, que harían cuestionar la prensa musical que se hace hoy día.
Porque definir a CALLUM BEATTIE como “el Sam Fender caledonio” resulta injusto y, sobre todo, anacrónico. Beattie es cinco años mayor y lleva publicando música desde 2012, con una trayectoria consolidada mucho antes de que Sam Fender alcanzara notoriedad internacional a partir de 2018. Presentarlo como una derivación de Fender no solo invierte el orden cronológico, sino que reduce su identidad artística a un atajo mediático. Más que un reflejo estilístico real, la comparación responde a la costumbre de tomar al artista inglés de mayor éxito reciente como marco de referencia, aunque los hechos digan lo contrario.
Quizás sería más correcto decir que CALLUM BEATTIE comparte con Sam Fender una influencia común: Bruce Springsteen. Springsteen sería el tronco y Beattie y Fender son ramas distintas y el éxito de una hace visible la otra, pero no la crea. Además, evoca al Springsteen de los 80, no al de ahora. El Springsteen de Tunnel Of Love (1987) y puede que ahí esté la clave por la que a cierta crítica le chirría INDI. Tunnel of Love (1987) no era el Springsteen épico que llenaba estadios. Era íntimo, vulnerable, lleno de dudas adultas, más psicológico que político, más de relaciones rotas que de puños alzados. Y Beattie conecta justo con ese ADN: canciones que parecen confesiones, arreglos contenidos, emoción sin postureo, letras que no buscan la consigna ni el titular. Para una parte de la crítica moderna eso es: “retro”, “seguro”, “poco arriesgado”. Pero para nosotros es exactamente lo contrario: ser arriesgado en 2026 es ser sincero sin ironía.
Además, hay algo generacional importante: el Springsteen de Tunnel of Love fue malinterpretado en su momento y reivindicado con los años. No sería raro que INDI tenga un recorrido parecido: disco que no deslumbra en la primera ola crítica, pero que envejece mejor que muchos “hypes”. Tunnel of Love no es el Springsteen canónico para la crítica. En el imaginario crítico dominante, Springsteen es sobre todo: Born to Run, Darkness on the Edge of Town o Born in the U.S.A. Tunnel of Love siempre ha sido un disco incómodo, menos citado, menos épico y más emocional que político. Durante años fue visto casi como un paréntesis blando. Su revalorización es tardía y más común entre oyentes que entre periodistas jóvenes. Muchos críticos actuales tienen entre veinte y treinta y pocos, se formaron más con sonidos contemporáneos y conocen a Springsteen por referencias, no por escucha profunda. Saben qué representa Springsteen como símbolo, pero no han vivido discos como Tunnel of Love como experiencia emocional. Y sin esa referencia, un disco como INDI puede parecerles: correcto, bien hecho, pero “menor”. No porque lo sea, sino porque les falta esa llave.
La crítica penaliza lo que no “expande el lenguaje”. Hoy se valora más la ruptura formal, el comentario sociopolítico explícito, la novedad sonora. INDI no quiere expandir nada. Quiere decir la verdad con herramientas clásicas. Eso conecta con Tunnel of Love, pero choca con la crítica contemporánea, que a menudo confunde contención con falta de ambición. Nosotros nos enfrentamos a los álbumes como oyentes adultos, con bagaje emocional. Otros críticos muchas veces los escuchan como producto cultural, dentro de una conversación de actualidad y comparándolo con lo “relevante” del momento. Son planos distintos. No es que los otros críticos sean ignorantes. Es que Tunnel of Love no es una referencia viva para muchos de ellos. Y cuando falta esa referencia, INDI pierde una capa fundamental de lectura. Por eso nosotros no concebimos una media de 65/100 para este álbum y optamos por valorarlo con una nota de 85 sobre 100 convencidos de que, con el tiempo, este tipo de discos suele salir mejor parado que en su recepción inicial.
MEJORES MOMENTOS: Pins And Needles, Two Pretenders, Birthday, Always rain in Glasgow,
MEDIA CRÍTICA: 65/100
NUESTRA VALORACIÓN; 85/100

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