ALICE COSTELLOE es una cantautora británica que nos presenta su álbum debut titulado MOVE ON WITH THE YEAR. No es ninguna debutante, formó el dúo Big Deal junto con Kacey Underwood y ganó reconocimiento en la escena independiente con giras y publicaciones de álbumes entre los años 2011 y 2016.
En MOVE ON WITH THE YEAR, Costelloe se mueve por un territorio sonoro híbrido donde el folk introspectivo dialoga con el indie lo-fi, el art pop y ciertos gestos de música experimental. La canción parte de una base acústica frágil, pero se aleja del folk tradicional al combinar instrumentos como el mellotron, la flauta y distintos sintes, que aportan capas etéreas y una sensación casi onírica. Estas texturas se integran con percusiones mínimas y timbres deliberadamente imperfectos, creando un paisaje sonoro íntimo y ligeramente espectral. Todo parece estar medido para sugerir más de lo que afirma, haciendo que la pieza avance con calma pero cargada de una extrañeza sutil, donde lo orgánico y lo electrónico conviven sin jerarquías y refuerzan su carácter emocionalmente crudo.
En el plano narrativo, ALICE COSTELLOE se centra en explorar procesos internos más que acontecimientos externos: el crecimiento personal, el duelo, la construcción de la identidad y las transiciones vitales aparecen como estados emocionales en continuo movimiento. Sus letras suelen adoptar un tono introspectivo y contenido, apoyándose en imágenes sencillas y fragmentarias que sugieren más de lo que explican, como si el relato se desplegara desde la memoria o la intuición. Hay una atención especial a los momentos de quiebre silencioso -cuando algo cambia sin hacerse del todo visible- y a la vulnerabilidad que acompaña esos pasos intermedios. De este modo, sus narrativas funcionan casi como diarios emocionales, donde la ambigüedad y la honestidad conviven para transmitir la experiencia íntima de transformarse.
ALICE COSTELLOE cita como influencias musicales directas a ese tipo de artistas cuya combinación de intimidad, originalidad y sensibilidad poética han marcado su forma de pensar y escribir la música. Entre los nombres que aparecen están Feist, Julia Jacklin, Cate Le Bon o Andy Shauf. Las influencias no siempre se oyen de forma literal, pero en su caso la sombra de Feist es bastante perceptible, sobre todo más en la actitud que en la superficie del sonido. Hay algo muy parecido en esa forma de cantar contenida pero expresiva, en cómo deja respirar las frases y en esa mezcla de cercanía y extrañeza que hace que la emoción nunca sea obvia ni grandilocuente. También recuerda a Feist en la manera de confiar en la imperfección: no pulir demasiado la voz, permitir silencios incómodos, y construir las canciones desde gestos pequeños que acaban siendo muy elocuentes. No es una copia estilística, sino una afinidad en la sensibilidad: ambas entienden la canción como un espacio íntimo, casi conversacional, donde lo emocional pesa más que la espectacularidad. En ese sentido, es más una conexión emocional y estética que una influencia técnica directa.
La crítica le ha otorgado una media de 79 sobre 100 que se distribuye de la siguiente manera: MusicOHM, PopMatters, DIY, Mojo y Spill Magazine 80/100 y Uncut 70/100. Nuestra valoración es de un 85 sobre 100 porque su sonido y su lenguaje son singulares dentro del panorama indie actual. Su manera de introducir instrumentos no es ostentosa sino que aporta textura y atmósfera, haciendo que cada canción se mueva de manera distinta sin saturar el oído. Eso la aleja del maremagnum indie que muchas veces cae en fórmulas previsibles y sonidos reciclados. Sus letras no son atrevidas en el sentido de ser transgresoras o escandalosas, pero tienen un impacto sutil y duradero. La elección de palabras poco comunes en una canción como la palabra Hospital en Too Late Now y su repetición, funciona casi como un ancla emocional o simbólica: llama la atención porque rompe con lo habitual y genera imágenes o sensaciones que se quedan en la mente del oyente. Ese tipo de detalles demuestra que su fuerza no está en la grandilocuencia, sino en la precisión y la extrañeza delicada, donde lo cotidiano se vuelve significativo y lo emocional se transmite de manera muy directa.
MEJORES MOMENTOS: Move On With The Year, Anywhere Else, If I Could Reach You, Damned If You Do, How Can I...
MEDIA CRÍTICA: 79/100
NUESTRA VALORACIÓN: 85/100

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