Cuando escuches a GARRETT KATO apreciarás que su sonido bebe mucho del folk norteamericano clásico y contemporáneo, con estructuras muy “americanas”, guitarras abiertas, producción orgánica y una forma de frasear muy influida por la tradición singer-songwriter estadounidense. Eso activa automáticamente ese imaginario sonoro “americano” que tenemos asociado a carreteras, paisajes abiertos y confesionalidad acústica. Pero la realidad es que Kato es un cantante, compositor, músico y productor musical canadiense-australiano de ascendencia japonesa. Nacido en Canadá, actualmente reside en Byron Bay, Australia, donde desarrolla la mayor parte de su carrera artística y producción musical. Es un artista independiente que se ha adaptado bien a las nuevas reglas del juego en la manera en que se produce y consume música en los últimos años, centrándose principalmente en el lanzamiento de Eps. Solo tenía un álbum publicado titulado Hemispheres (2020) en el que recopila material de algunos de esos Eps. Y este fin de semana ha publicado un nuevo álbum titulado WHENEVER I GO,
En WHENEVER I GO Kato profundiza en un indie-folk contemporáneo que dialoga con el folk acústico clásico y el folk-pop moderno, manteniendo una producción refinada pero orgánica. El álbum se sostiene sobre guitarras acústicas cálidas, percusiones suaves y arreglos atmosféricos que expanden el sonido sin perder intimidad, con capas sutiles de teclados y texturas ambientales que aportan amplitud emocional. Su voz -grave, cercana, ligeramente rasgada y con un excelente uso del aire- funciona como eje narrativo, priorizando la claridad lírica sobre la grandilocuencia. La sonoridad equilibra lo minimalista y lo expansivo: versos contenidos que desembocan en estribillos abiertos y luminosos, generando una sensación de viaje, movimiento y reflexión constante que enlaza directamente con sus narrativas. Ya que las construye centradas en el viaje emocional y la pertenencia, donde el desplazamiento físico funciona como metáfora del crecimiento interior. Las canciones exploran el amor duradero, la distancia, la memoria y la idea de llevar a alguien -o a un lugar- consigo, incluso cuando todo cambia alrededor. Su escritura es íntima y confesional, pero evita el dramatismo excesivo: apuesta por imágenes cotidianas (carreteras, luces traseras, despedidas, horizontes abiertos) que refuerzan esa sensación de movimiento constante. El narrador suele situarse en un punto intermedio entre la nostalgia y la esperanza, mirando hacia atrás con afecto pero avanzando con determinación, lo que da al álbum un tono reflexivo, cálido y emocionalmente honesto.
Como ocurre con muchos artistas independientes, la obra de GARRETT KATO no está reseñada en la prensa generalista, ni tiene ningún tipo de valoraciones numéricas y WHENEVER I GO no es la excepción. Pero para eso estamos nosotros, para escribir sobre todos esos discos que importan y que mucha gente no saben que existen porque no aparecen en esa prensa. Aunque si miráis las reproducciones de GARRETT KATO, sus primeros adelantos de este álbum I Will y Take Off superan ya el millón de reproducciones en Spotify. Lo que demuestra que su música tiene un público significativo y conectado.
Kato tiene algunas cosas en común con músicos como Joshua Radin como ese minimalismo emocional, el uso de guitarras acústicas limpias y arreglos contenidos. Una voz cercana y frágil (más susurrada que proyectada) y una producción que deja mucho espacio al silencio y la respiración -el uso del aire es fundamental-. GARRETT KATO, especialmente en WHENEVER I GO, comparte esa sensación de canción confesional casi “de habitación”, donde la emoción está en el detalle más que en el dramatismo. Y también se acerca al John Mayer más acústico y folk de Born and Raised (2012) o Paradise Valley (2013), la conexión está en el tono cálido, orgánico y nostálgico.
Además, GARRETT KATO produce y mezcla él mismo este álbum, como lo ha venido haciendo a lo largo de su carrera, lo que le permite controlar cada detalle de su sonido y reforzar la coherencia emocional del disco. Entre las colaboraciones, destaca el dúo con la cantante y compositora Dee Holt en la canción Chasing A Thread, aportando contraste y riqueza vocal al conjunto.
Con WHENEVER I GO, GARRETT KATO nos entrega un álbum cohesionado y emocionalmente íntimo. Las canciones fluyen de manera natural, construyendo un arco narrativo de viaje, amor y pertenencia que hace que el álbum funcione como un todo, pero también permite disfrutar de cada pista de manera independiente. Cada tema aporta un matiz distinto manteniendo un hilo conductor de introspección y calidez. En conjunto, WHENEVER I GO es un trabajo refinado y emocionalmente honesto, que muestra a Kato en plena madurez artística, con canciones fuertes y un discurso musical coherente. Un álbum para escucharlo de principio a fin, dejándose llevar por su delicadeza y profundidad que no merece menos de un 87 sobre 100.
MEJORES MOMENTOS: I Will, Take Off, Chasing A Thread, Whenerver I Go, We Get By, Real Love, What Where You Doing Here...
MEDIA CRÍTICA:----
NUESTRA VALORACIÓN: 87/100

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