



Las expectativas estaban altísimas con "Ágora" la última película de Amenábar y la mas cara de la historia del cine español (Algo que se va a convertir en su estigma, si tenemos en cuenta que la economía no está para despilfarros).
Reconozco que estaba receptivo ante este estreno, solo tuve ciertas reticencias cuando me enteré de que le habían cortado doce minutos de la versión que se vio en Cannes. Siempre he pensado que es una mala señal que los directores corten o añadan escenas adicionales después de la postproducción. Aunque Tarantino remontó sus "Malditos Bastardos", prácticamente de nuevo, después de su proyección en Cannes y el resultado es que ha conseguido convencer al público de todo el mundo (es su película mas taquillera hasta la fecha) y a parte de la crítica.
La taquilla española ha respondido bien ante "Ágora" en su primer fin de semana. Pero necesita triunfar en otros mercados internacionales si pretenden recuperar lo invertido, de momento, parece que ninguna distribuidora se ha interesado por promocionar "Ágora" en U.S.A. y algunos sectores la acusan de anticristiana.
También acusaron a Mel Gibson de antisemita cuando realizó "La pasión de Cristo" -¿Qué pasa?, ¿Que ahora resulta que los judíos no mataron a Jesucristo?...- (Aunque este no es un buen ejemplo. Posteriormente a esas acusaciones gratuitas, Gibson hizo unas declaraciones en estado de embriaguez claramente antisemitas. Luego pidió disculpas por ello).
Ágora critica el fundamentalismo religioso y aboga por el derecho de ser librepensadores, como Hipatia la filósofa y astrónoma. En esta película, los fundamentalistas son los cristianos. Cualquiera que tenga unas mínimas nociones de historia, sabe que los pueblos se sometían a la cultura del vencedor. Y cuando los cristianos dejaron de ser perseguidos, comenzaron a perseguir. Eso es un hecho.
Reconozco que no debe ser agradable para los cristianos de ahora ver a una panda de salvajes asesinando en nombre de su Dios. Incluso puede que sea políticamente incorrecto (que no lo creo). Pero eso no justifica la reacción del sector mas recalcitrante del país que se rasga las vestiduras por el atrevimiento de este directorcillo gay y de izquierdas, que ya les tocó bastante los cojones en su día cuando estrenó "Mar adentro", tratando un tema tan controvertido como la eutanasia.
Ahora resulta que Alejandro Amenábar es Hipatia y los fundamentalistas cristianos del siglo XXI, lo quieren lapidar por pensar libremente: La historia se repite.
Ágora no es una película perfecta, tiene lagunas en el guión e interpretaciones mejorables. Al personaje de Hipatia no le beneficia nada vivir una realidad paralela a lo que está ocurriendo. El espectador la percibe demasiado aislada. A pesar de todo, Rachel Weisz cumple con oficio e incluso se podría decir que está nominable a futuros premios.
Exquisiteces recomienda "Ágora" y cualquier otro film que genere controversia.
Reconozco que estaba receptivo ante este estreno, solo tuve ciertas reticencias cuando me enteré de que le habían cortado doce minutos de la versión que se vio en Cannes. Siempre he pensado que es una mala señal que los directores corten o añadan escenas adicionales después de la postproducción. Aunque Tarantino remontó sus "Malditos Bastardos", prácticamente de nuevo, después de su proyección en Cannes y el resultado es que ha conseguido convencer al público de todo el mundo (es su película mas taquillera hasta la fecha) y a parte de la crítica.
La taquilla española ha respondido bien ante "Ágora" en su primer fin de semana. Pero necesita triunfar en otros mercados internacionales si pretenden recuperar lo invertido, de momento, parece que ninguna distribuidora se ha interesado por promocionar "Ágora" en U.S.A. y algunos sectores la acusan de anticristiana.
También acusaron a Mel Gibson de antisemita cuando realizó "La pasión de Cristo" -¿Qué pasa?, ¿Que ahora resulta que los judíos no mataron a Jesucristo?...- (Aunque este no es un buen ejemplo. Posteriormente a esas acusaciones gratuitas, Gibson hizo unas declaraciones en estado de embriaguez claramente antisemitas. Luego pidió disculpas por ello).
Ágora critica el fundamentalismo religioso y aboga por el derecho de ser librepensadores, como Hipatia la filósofa y astrónoma. En esta película, los fundamentalistas son los cristianos. Cualquiera que tenga unas mínimas nociones de historia, sabe que los pueblos se sometían a la cultura del vencedor. Y cuando los cristianos dejaron de ser perseguidos, comenzaron a perseguir. Eso es un hecho.
Reconozco que no debe ser agradable para los cristianos de ahora ver a una panda de salvajes asesinando en nombre de su Dios. Incluso puede que sea políticamente incorrecto (que no lo creo). Pero eso no justifica la reacción del sector mas recalcitrante del país que se rasga las vestiduras por el atrevimiento de este directorcillo gay y de izquierdas, que ya les tocó bastante los cojones en su día cuando estrenó "Mar adentro", tratando un tema tan controvertido como la eutanasia.
Ahora resulta que Alejandro Amenábar es Hipatia y los fundamentalistas cristianos del siglo XXI, lo quieren lapidar por pensar libremente: La historia se repite.
Ágora no es una película perfecta, tiene lagunas en el guión e interpretaciones mejorables. Al personaje de Hipatia no le beneficia nada vivir una realidad paralela a lo que está ocurriendo. El espectador la percibe demasiado aislada. A pesar de todo, Rachel Weisz cumple con oficio e incluso se podría decir que está nominable a futuros premios.