MATT CORBY (Oyster Bay, Nueva Gales del Sur, Australia 1990). Es un cantante, compositor y multiinstrumentista, conocido por su estilo que mezcla indie rock, folk, soul y blues. Lleva en activo casi dos décadas. En 2011 alcanzó reconocimiento con el EP Into the Flame, que llegó al top de las listas australianas y lo dio a conocer internacionalmente gracias al tema Brother. En 2013 destacó con el sencillo Resolution, que también fue muy exitoso y premiado en Australia. Su debut en álbum de estudio llegó en 2016 con Telluric, que fue número uno en Australia. Después publicó Rainbow Valley (2018), Everything’s Fine (2023) y recientemente ha publicado TRAGIC MAGIC. El álbum del que os hablaremos a continuación.
TRAGIC MAGIC es un disco ambicioso, pero no pretencioso. Desde su apertura deja claro que no busca sostener una única identidad sonora, sino desplegar un recorrido cambiante donde el soul, el pop y el R&B funcionan más como lenguajes que como géneros cerrados. Matt Corby no intenta demostrar versatilidad: la ejerce con naturalidad, apoyado en una voz que actúa como hilo conductor incluso cuando todo lo demás se transforma.
TRAGIC MAGIC se abre con King Of Denial, una clara evocación a la tradición Motown, con un enfoque rítmico y orgánico que sitúa el disco en una genealogía soul clásica. Es una apertura luminosa, de base sólida y pulso marcado, que establece un punto de partida reconocible antes de que el álbum empiece a expandirse. Is It Healthy mantiene ese mismo universo soul retro, reforzando el groove y la energía, como si el disco todavía estuviera afinando su identidad inicial antes de comenzar a desviarse.
La tercera canción: Big Ideas introduce el primer verdadero giro. Sin abandonar del todo el lenguaje soul, aparecen arreglos de cuerda con un tratamiento más atmosférico, ligeramente psicodélico, que desplazan el foco hacia la textura más que hacia la estructura. Es el primer momento en el que el disco se abre hacia algo más difuso y expansivo.
Long And Short supone un cambio radical de registro dentro de esa apertura. Se trata de una balada de corte más radiable, donde la voz de Corby adquiere protagonismo absoluto y muestra un gran despliegue técnico y emocional. Tras la experimentación orquestal previa, este corte funciona como un regreso a la claridad, aunque no como simplificación, sino como contraste.
La quinta canción: Know It All, representa uno de los momentos más ambiciosos del álbum. Comienza con una extensa introducción de piano antes de que la voz entre y desarrolle una balada larga, de estructura narrativa. A partir de los últimos minutos, la canción se transforma: la voz desaparece, el piano pierde protagonismo y la pieza deriva hacia un crescendo orquestal expansivo que no resuelve, sino que se eleva hasta disolverse. Es una de las piezas más claramente evolutivas del disco.
Stained actúa como contrapeso inmediato. Tras la densidad emocional del corte anterior, aparece una pieza ligera, de carácter acústico y tono relajado, que recuerda a un folk pop sencillo y luminoso. Su función es claramente la de descomprimir, reequilibrando la intensidad del álbum.
Burn It Down devuelve el disco al territorio soul inicial, recuperando el pulso Motown pero desde una perspectiva más contemporánea y energética. Es una canción de groove directo y luminoso, que reancla el álbum en su raíz rítmica tras el paréntesis acústico.
Locked In continúa en el ámbito del soul pop, pero desde una estética más suave y sofisticada. Aquí el groove se vuelve más contenido y la interpretación vocal más delicada, acercándose a un neo-soul elegante donde la emoción se expresa de forma más contenida y matizada.
War To Love rompe con la inercia anterior a pesar de mantenerse en el territorio soul pop. Abre con guitarra y percusión, aportando un carácter más orgánico y directo, y se percibe como una reconfiguración del estilo más que como una repetición. La voz vuelve a situarse en un registro intenso, con un fraseo que remite claramente a la tradición del soul clásico en su forma más expresiva.
Sad Eyes introduce brevemente elementos de R&B contemporáneo en su inicio, con sonidos de producción muy actuales, aunque estos quedan rápidamente en segundo plano. El desarrollo del tema se centra en unos coros muy bien integrados que funcionan como réplica, generando una sensación de diálogo interno dentro de la canción.
Maggie vuelve a apoyarse en una estructura de transición desde el inicio, con una introducción breve de carácter lo-fi que funciona como umbral antes de dar paso a un desarrollo más estructurado. Es una canción bien construida, que refuerza la idea de que el álbum trabaja con entradas progresivas más que con comienzos abruptos.
Winning Tickets adopta una forma pop más directa, con un estribillo especialmente pegadizo y una estructura clara. No parece diseñada como gran single, pero sí como pieza funcional y melódicamente eficaz dentro del conjunto, casi como un punto de accesibilidad antes del cierre.
Maker cierra el álbum con una balada de crecimiento progresivo. Comienza en un registro contenido y va ganando intensidad hasta desembocar en un estribillo expansivo donde vuelve a emerger el poderío vocal de Corby. Es un final de corte clásico, que recuerda a la tradición soul de grandes voces como Al Green o John Legend, y que funciona como síntesis emocional del recorrido completo del disco.
En conjunto, TRAGIC MAGIC se articula como un álbum de estructuras cambiantes y estilos interconectados, donde el soul actúa como base flexible más que como fórmula fija. No es un disco lineal ni homogéneo, sino un mapa de exploraciones que alterna expansión y contención, sofisticación y sencillez, siempre sostenido por una interpretación vocal que actúa como elemento unificador del conjunto.
TRAGIC MAGIC no ha sido valorado por la crítica internacional de referencia. Ninguno de los medios que habitualmente alimentan agregadores como AOTY ha publicado una reseña del álbum, motivo por el que aparece con la etiqueta NR (Not Rated). Resulta llamativo porque los dos trabajos anteriores de Corby sí obtuvieron una recepción notable: Rainbow Valley (2018) alcanzó un 80/100 y Everything's Fine (2023) un 82/100. No parece tratarse de un cambio de estrategia discográfica, ya que el artista continúa publicando con Island Records Australia. Simplemente, por alguna razón, este lanzamiento ha quedado fuera del radar de la crítica musical anglosajona más influyente.
Más allá de esa orfandad por parte de la crítica generalista, el disco se sostiene con una identidad artística clara y una ambición estructural evidente. Su valor no reside en la uniformidad estilística, sino en la forma en que articula contrastes constantes dentro de un lenguaje soul-pop flexible, apoyado en una interpretación vocal especialmente sólida. En ese contexto, TRAGIC MAGIC funciona como un álbum de recorrido más que de impacto inmediato, cuya riqueza aparece con la escucha completa más que en lecturas fragmentadas. Aunque nosotros hayamos decidido desgranarlo canción por canción. Nuestra valoración es de 90 sobre 100.
MEJORES MOMENTOS: Long And Short, Big Ideas, Burn It Down, Know It All, War to Love, Maker...
MEDIA CRÍTICA:---
NUESTRA VALORACIÓN: 90/100

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