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lunes, 29 de junio de 2026

BETH ORTON: CUANDO TODO ENCAJA.

 


¿Recordáis aquellos años en los que nos sentábamos tranquilamente a escuchar un disco por el simple placer de escuchar un disco y no hacíamos otra cosa? Podíamos poner un LP, sentarnos en el sofá, quizás leer las letras o simplemente mirar la portada mientras sonaba el álbum entero. No había necesidad de hacer nada más. Como mucho, acompañar la experiencia con un cigarro o una copa de vino. El disco marcaba el tiempo.

Pues bien, eso fue una práctica muy común durante décadas y, efectivamente, hoy es bastante menos frecuente. Escuchar un disco era una actividad en sí misma, no el acompañamiento de otra. Hoy la música ha adquirido muchas funciones distintas. Acompaña el deporte, el trabajo, los desplazamientos, las tareas domésticas... No hay nada malo en eso, pero es un modo de escucha diferente. En ese contexto, un álbum como THE GROUND ABOVE de BETH ORTON puede pasar casi desapercibido porque no está diseñado para competir con otras cosas que reclaman tu atención.

Brian Eno distinguía entre música que podía estar en primer plano y música que podía convivir con el entorno. BETH ORTON, en este momento de su carrera, está haciendo claramente música de primer plano. No porque sea estridente, sino porque su riqueza aparece cuando le dedicas atención.

Recordemos que BETH ORTON viene de Weather Alive (2022) uno de sus trabajos más aclamados por la crítica. Algo que ponía de entrada a THE GROUND ABOVE en una posición un tanto difícil. ¿Sería capaz de hacer otro disco igual o superior? Queda claro que estas cuestiones se las plantean más los críticos o el público que los propios artistas.

Porque con THE GROUND ABOVE parece haber ocurrido algo poco habitual: no solo no se ha resentido tras un disco tan celebrado como Weather Alive, sino que muchos críticos consideran que ha prolongado esa misma inspiración creativa. La crítica le ha otorgado una media de 80 sobre 100 que ha revalidado prácticamente la nota de su Weather Alive. Medios como Hot Press, MusicOMH y AllMusic le otorgan puntuaciones muy altas en torno al 90/100 y el resto de valoraciones son muy positivas: Slant Magazine, Uncut, Rolling Stone UK, Mojo y Far Out Magazine 80/100; Northern Transmissions 73/100 y The Arts Desk 60/100. Muchos de estos medios destacan precisamente que no intenta ser un disco de algoritmo, sino una obra que exige tiempo y atención.




La clave está en que Weather Alive no fue un pico aislado, sino el comienzo de una nueva etapa. Ella misma ha explicado que ambos discos nacen del mismo impulso creativo: trabajar desde el piano, autoproducirse y permitirse desarrollar las canciones sin preocuparse por la duración (algunas rondan entre los seis y los ocho minutos) ni por las convenciones comerciales. De hecho, ha descrito THE GROUND ABOVE como un disco hermano del anterior. 

Algo que se nota en decisiones que son casi contraculturales como que sean solo ocho canciones, que la duración exceda todos los estándares o que las estructuras evolucionen lentamente en lugar de buscar un estribillo inmediato. Además de darle espacio a las texturas instrumentales y a los arreglos para que se expandan. 

Lo que nos parece más admirable es que todo esto llegue cuando lleva tres décadas de carrera. Lo más frecuente es que un artista termine viviendo de la nostalgia; en cambio, Orton parece estar haciendo algunos de los trabajos más inspirados de su discografía precisamente ahora. Hay una madurez en su voz -más grave, más áspera- y una libertad compositiva que probablemente no habría tenido en los noventa.

Si Weather Alive fue recibido como un regreso inesperadamente brillante, THE GROUND ABOVE empieza a dar la sensación de confirmar que no fue una excepción, sino el inicio de un auténtico renacimiento artístico. Y eso, en una carrera tan larga, es bastante excepcional.

THE GROUND ABOVE se mueve en un territorio difícil de encerrar en una sola etiqueta, y precisamente ahí está una de sus virtudes. Aunque aparece clasificado como art rock, ambient pop, art pop y post rock, siempre bajo el marco de singer-songwriter, lo que suena no es una mezcla dispersa de estilos, sino una única idea musical desarrollada con distintos matices. La escritura sigue siendo profundamente autoral y centrada en la voz, pero la producción -asumida por la propia Orton- desplaza el foco hacia la textura, la duración y el espacio, más que hacia la estructura clásica de canción. 

Al igual que en Weather Alive, la secuenciación de las canciones es perfecta. En este caso el álbum se abre con la canción The Ground Above, que excede los ocho minutos. No es una decisión de impacto en el sentido tradicional, sino una declaración de intenciones: no te está invitando a entrar poco a poco, sino a sumergirte directamente en el espacio sonoro del disco. A partir de ahí, el resto se percibe como un desplazamiento continuo, más cercano a un viaje que a una sucesión de canciones independientes. Hasta que llega el punto álgido representado por el tramo final a partir de Waiting y con I'll Miss You, Love Your Right y Otherside, canciones que crecen en intensidad y tienen un peso específico dentro del conjunto a pesar de que el álbum funcione como un "todo". Esto refuerza la sensación de arco narrativo, como si el álbum cerrara el círculo después de haber explorado estados más abiertos y atmosféricos. 

THE GROUND ABOVE es una obra completamente cerrada y sin grietas internas. No solo se sostiene, sino que se amplía con el tiempo. Por eso, nuestra nota es un 100 sobre 100. Estamos ante un álbum que funciona como una experiencia total. Habría sido fácil darle esa puntuación valorando su veteranía, su autosuficiencia o incluso atribuyéndole un mérito añadido a su trayectoria. Pero no ha sido necesario: es un álbum que habla por sí solo. 


MEJORES MOMENTOS: Las ocho canciones son realmente buenas y deben ser escuchadas de principio a fin y en el orden que están secuenciadas, sin usar el modo aleatorio. 

MEDIA CRÍTICA: 80/100

NUESTRA VALORACIÓN: 100/100

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