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martes, 18 de agosto de 2026

MAGGIE ROSE SIEMPRE IMPRESCINDIBLE.

 


MAGGIE ROSE lanzó este fin de semana su quinto álbum de estudio HALF MOON. No One Gets Out Alive (2024) es, para nosotros, su mejor álbum. Aquel disco supuso un punto de inflexión en su carrera y reunió muchas de las cualidades que Maggie había ido mostrando en sus trabajos anteriores: una voz extraordinaria, canciones sólidas y una manera muy particular de moverse entre la Americana, el country, el soul, el rock y el pop sin que ninguno de esos territorios pareciera prestado. 

Lo que ocurrió alrededor de aquel álbum también merece ser contado. Maggie llegó al sello discográfico Big Loud con No One Gets Out Alive ya terminado. La compañía adquirió el álbum y se encargó de publicarlo en 2024, pero la relación terminó poco después del lanzamiento. Maggie abandonó el sello y se encontró ante una situación bastante poco habitual para una artista que acababa de publicar el que probablemente era el disco más importante de su carrera. 

Cuando llegó el momento de presentar el álbum a los Grammy, no tenía detrás una gran compañía discográfica haciendo una campaña para conseguir una nominación. Fue ella misma quien presentó No One Gets Out Alive a consideración, junto con el pequeño equipo que trabajaba con ella. No sabemos cuánto peso tuvo cada una de esas acciones en la decisión final de la Academia, pero el resultado está ahí: Maggie consiguió una nominación a Mejor Álbum de Americana en una reñidísima categoría en la que también estaban T Bone Burnett, Charley Crockett, Sarah Jarosz, Sierra Ferrell y Waxahatchee

No ganó. El premio fue para Sierra Ferrell. Pero aquella nominación tenía una importancia enorme para MAGGIE ROSE, precisamente porque llegó después de haber tenido que defender el álbum prácticamente por sus propios medios. Y quizás también porque confirmó algo que quienes llevábamos tiempo escuchándola ya sabíamos: aquella artista que todavía aparentaba ser pequeña para determinados escenarios, había hecho un disco que no solo merecía estar allí. Hubiera merecido ser nominado también en la categoría de Album Of The Year. Para nosotros, además, No One Gets Out Alive terminó ocupando el número 8 de nuestra lista de los cien mejores álbumes de 2024.

Con todo eso detrás, era lógico que HALF MOON llegara acompañado de expectativas. Después de cuatro o cinco escuchas, nuestra impresión es que Maggie ha respondido haciendo algo bastante sensato: no ha intentado repetir el disco anterior. HALF MOON tiene su propia personalidad y una sonoridad especialmente amplia. Hay canciones que se abren de una manera casi cinematográfica, arreglos que crecen hasta hacerse enormes y una cierta grandilocuencia que, afortunadamente, está muy bien medida.

Los productores tienen mucho que ver en ello. Lawrence Rothman y Daniel Tashian han sido una elección excelente. El disco nació, además, de las sesiones de composición que Maggie compartió con Tashian, y se nota que existe una relación muy natural entre las canciones y el tratamiento que reciben después. No parece que los arreglos hayan sido colocados encima del material para hacerlo más espectacular. Están ahí porque forman parte de la personalidad que Maggie quería darle al álbum. 

Y esa amplitud sonora nos lleva inevitablemente a Dusty Springfield. Hemos hablado muchas veces de cómo las grandes cantantes pueden hacer que una canción parezca sencilla incluso cuando detrás hay una producción enorme. Dusty era una maestra en eso. Podía tener una orquesta entera detrás y conseguir que todo desapareciera cuando empezaba a cantar. Lo que quedaba era la canción y su interpretación. MAGGIE ROSE tiene mucho de esa escuela. 

También nos recuerda, aunque por caminos diferentes, a Linda Ronstadt. No porque suenen igual, sino por esa capacidad para moverse entre estilos sin que parezca que están buscando una identidad distinta para cada uno. Ronstadt podía pasar del country al rock, del pop a la música tradicional, y seguía siendo ella. Maggie puede hacer algo parecido dentro de su propio territorio. 



Lo más interesante es que tiene una voz que permitiría muchos más excesos. Maggie podría llenar cada estribillo de adornos, hacer demostraciones vocales y convertir cualquier canción en una exhibición. No lo hace. Prefiere interpretar. Una palabra, una respiración, un pequeño cambio en la manera de atacar una frase pueden ser suficientes. Consigue decir mucho con muy poco y esa es, probablemente, una de las razones por las que sus mejores canciones tienen tanta capacidad para permanecer. 

En HALF MOON esa cualidad sigue intacta. Incluso cuando la producción crece, cuando aparecen los arreglos más ambiciosos, Maggie nunca parece estar compitiendo con ellos. Su voz continúa siendo el centro sin necesidad de imponerse. Y las canciones responden. No todas producen el mismo impacto inmediato que algunas de las mejores de No One Gets Out Alive, pero después de varias escuchas empiezan a aparecer detalles y momentos memorables que permanecen. 

El disco tiene suficiente buen material como para que la sensación inicial vaya creciendo. Quizás el álbum anterior apareció en un momento especialmente favorable de la carrera de Maggie, cuando todavía existía esa sensación de descubrimiento y todo parecía estar ocurriendo al mismo tiempo. Ahora llega después de una nominación al Grammy y con la obligación, inevitable aunque nadie se la haya impuesto formalmente, de seguir avanzando. 

Eso hace que la comparación sea complicada. HALF MOON no necesita demostrar que MAGGIE ROSE sabe hacer un gran disco. Eso ya lo sabemos. Lo que intenta es ampliar el espacio en el que puede moverse, y en buena medida lo consigue. 

Hay, sin embargo, una cuestión que nos preocupa: la recepción crítica. En el momento de escribir esta reseña, HALF MOON continúa apareciendo como NR en el agregador de referencia AOTY y apenas está teniendo presencia en los grandes medios especializados. -Si eso cambia en los próximos días, actualizaremos esta reseña-. Para una artista independiente como Maggie, esa falta de atención puede ser importante. No porque una cifra en un agregador determine la calidad de un álbum, sino porque la conversación crítica ayuda a que un disco encuentre nuevos oyentes. Y MAGGIE ROSE todavía necesita nuevos oyentes. 

Por eso hemos decidido publicar esta reseña antes que otras de los lanzamientos de esta semana que han tenido mucha más atención mediática. No es una cuestión de comparar unos discos con otros ni de restar importancia a nadie. Es sencillamente que Maggie ya nos demostró con No One Gets Out Alive que puede hacer un álbum extraordinario sin disponer de una gran maquinaria detrás. Nos parece injusto que HALF MOON corra el riesgo de pasar desapercibido por la falta de esa misma atención. 

Ahora volvemos a encontrarnos con una artista que sigue teniendo una voz excepcional, una personalidad muy definida y un repertorio que merece mucha más atención de la que está recibiendo. No creemos que HALF MOON sea peor que No One Gets Out Alive. Aquel disco tuvo una magia difícil de reproducir. Pero tampoco creemos que eso deba utilizarse como medida para infravalorar este nuevo trabajo. 

HALF MOON es un gran álbum. Tiene canciones francamente buenas, una producción magnífica y una sonoridad amplia que Maggie sabe llevar a su terreno. Y, sobre todo, tiene una cantante que puede enfrentarse a una producción de estas dimensiones sin perder nunca la naturalidad que la hace especial.

Tenemos la sensación de que será un disco que crecerá con el tiempo. Nos ocurrió con No One Gets Out Alive y creemos que puede volver a ocurrir de nuevo. El disco tiene un excelente arranque con Used To It. Hay canciones como Red Shoes, The Mission, The Other Woman o Weekend Lover que llevan su seña de identidad. Solo las podría cantar ella y, por si fuera poco, en su mitad final nos encontramos a una MAGGIE ROSE en su mayor explendor con emocionantes baladas perfectamente interpretadas como Hiding In Plain Sight, Gentle man o This Life. Por eso hemos decidido darle la misma valoración que le dimos a su anterior trabajo: un 90 sobre 100. MAGGIE ROSE sigue siendo una de esas artistas que consiguen mucho con muy poco. Y quizá lo único que necesita HALF MOON ahora mismo sea algo tan sencillo como que más gente se detenga a escucharlo. Merece la pena. 



MEJORES MOMENTOS: Red ShoesHiding In Plain Sight, Gentle man, This Life, Weekend Lover, The Mission, Used To It...  

MEDIA CRÍTICA:---

NUESTRA VALORACIÓN: 90/100

1 comentario:

V dijo...

Una delicia. Que elegancia, una colección maravillosa de...exquisiteces?

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