Una vez más, la previsibilidad se apodera de esta nueva edición de los Premios Goya. Blancanieves ha arrasado con diez premios, Lo Imposible ha conseguido cinco, incluyendo el de su director J A Bayona. Parece que no se le perdona a sus responsables que hayan elegido un reparto internacional al que han nominado, para luego no premiarlo. Grupo 7 solamente consigue dos premios para sus actores y Las Aventuras de Tadeo Jones tres, incluyendo la categoría de mejor guión adaptado. Algo que nos deja bastante perplejos. Fernando Trueba que partía con trece nominaciones por El Artista y la Modelo se ha ido de vacío y entra en el segundo puesto del ránking de películas más nominadas sin premio después de Átame (1990) de Pedro Almodóvar, que partía con quince. La diferencia es que cuando se trata de Trueba es un olvido y cuando le ocurre a Almodóvar, se habla de conspiración.
Eva Hache estuvo mucho más rápida que el año pasado. Aún así hay momentos en que todavía percibimos sus nervios y seguimos echando de menos a Rosa María Sardá.
Con la que está cayendo, se podría decir que la gala ha sido reivindicativa y amable al mismo tiempo. Es cierto que uno de los debates más acalorados es si los responsables de estas galas deberían o no aprovechar el momento para politizar estos premios y denunciar lo que está ocurriendo.
Muy lejos queda aquella entrega dirigida por los actores de Animalario en la era Aznar en la que no recordamos muy bien los premiados. Pero sí que recordamos la unanimidad de ese NO a la guerra de Irak, también en el colectivo de los actores. Y, sinceramente, no somos partidarios de galas sesudas y politizadas. Y no por censura a la libertad de expresión, por el simple hecho de que son incompatibles con el espectáculo y resultan bastante aburridas. Pero este año quizás ese era el tipo de gala que necesitábamos, algo mucho más agresivo. Aunque, afortunadamente, algunos presentadores no se cortaron un pelo.
Las mejores Pullas:
Javier Cámara que salió a presentar junto a sus compañeros de Los Amantes Pasajeros, lo nuevo de Almodóvar, hizo un chiste con los sobres azules de la gala y el dinero A y B. ¿Dónde estaba el realizador que no enfocó un primer plano del ministro de educación y cultura? Loles León también hizo alguna gracieta al respecto con el mismo tema cuando le tocó el turno de presentar.
Aunque lo más atrevido vino de la mano de José Corbacho que presentaba junto a una Goya Toledo que daba la impresión que no sabía donde meterse. Especialmente, cuando Corbacho saludó al ministro "solamente al 21%" y añadió que las actrices revelación nominadas eran las cinco que estaban, pero que "echaba en falta a Ana Mato y a alguna Infanta".
Los discursos más sentidos:
La situación actual estuvo presente también en los discursos de Maribel Verdú que dedicó su premio a todos los desahuciados, criticando duramente al sistema y a la banca y de Candela Peña, que personalizó los problemas del paro: "Llevo tres años sin trabajar", los recortes en sanidad: "He visto morir a mi padre en un Hospital público en el que no había mantas" y en educación: "Y no sé la educación pública que va a recibir mi hijo".
El momento más bochornoso:
No ha ocurrido jamás en ninguna entrega de premios en toda la historia de las entregas de premios. ¿Nervios? ¿Despiste? ¿Falta de gafas? Aunque se nos ocurran mil motivos por lo que pudo ocurrir, no tiene justificación alguna que dos presentadores ¡Dos! Adriana Ugarte y Carlos Santos abran el sobre y digan un nombre que NO corresponde al ganador, para rectificar segundos después.
Esto ocurría en la categoría de mejor canción original y los damnificados fueron los responsables de la canción de la película Los Niños Salvajes. El premio, finalmente fue a parar a Blancanieves.
Lo mejor de la noche:
Concha Velasco confesando la envidia que sintió de su sobrina Manuela (Velasco) por conseguir el Goya antes que ella y la anécdota-monólogo sobre cuando estuvo nominada por Más allá del Jardín (Pedro Olea, 1996) y no lo ganó. Hilarante.
Lo peor de la noche:
Está comprobado que los actores españoles NO DEBEN cantar jamás en estas galas. El monólogo de Concha Velasco se ensombreció por un número musical terrible de patio de colegio en el que aparecieron seis actores interpretando canciones de las películas de la Velasco.
Y Álex O'doherty emuló a Nacha Guevara con una interpretación muy libre -Y muy mala- del Vals del minuto de Chopin. Sólo que casi tienen que llamar a los del Sámur para que le pongan oxígeno. La cara de Maribel Verdú era un poema mientras lo escuchaba.
Momento Muchachada Nui
El actor Ernesto Sevilla instó a la platea a que reivindicasen todo lo que quisiesen. Por un momento, parecía algo serio y que los actores se iban a levantar para hacer algún tipo de discurso político. Pero no. Todo estaba preparado para que los actores de Muchachada Nui fueran apareciendo en escena reivindicando cosas surrealistas, como monóculos 3D para cíclopes.
La mejor reivindicación la de un personaje interpretado por Carlos Areces:
Lo más insólito:
Que José Sacristan no hubiese estado jamás nominado a un Goya. Error resarcido con premio.
Eva Hache estuvo mucho más rápida que el año pasado. Aún así hay momentos en que todavía percibimos sus nervios y seguimos echando de menos a Rosa María Sardá.
Con la que está cayendo, se podría decir que la gala ha sido reivindicativa y amable al mismo tiempo. Es cierto que uno de los debates más acalorados es si los responsables de estas galas deberían o no aprovechar el momento para politizar estos premios y denunciar lo que está ocurriendo.
Muy lejos queda aquella entrega dirigida por los actores de Animalario en la era Aznar en la que no recordamos muy bien los premiados. Pero sí que recordamos la unanimidad de ese NO a la guerra de Irak, también en el colectivo de los actores. Y, sinceramente, no somos partidarios de galas sesudas y politizadas. Y no por censura a la libertad de expresión, por el simple hecho de que son incompatibles con el espectáculo y resultan bastante aburridas. Pero este año quizás ese era el tipo de gala que necesitábamos, algo mucho más agresivo. Aunque, afortunadamente, algunos presentadores no se cortaron un pelo.
Las mejores Pullas:
Javier Cámara que salió a presentar junto a sus compañeros de Los Amantes Pasajeros, lo nuevo de Almodóvar, hizo un chiste con los sobres azules de la gala y el dinero A y B. ¿Dónde estaba el realizador que no enfocó un primer plano del ministro de educación y cultura? Loles León también hizo alguna gracieta al respecto con el mismo tema cuando le tocó el turno de presentar.
Aunque lo más atrevido vino de la mano de José Corbacho que presentaba junto a una Goya Toledo que daba la impresión que no sabía donde meterse. Especialmente, cuando Corbacho saludó al ministro "solamente al 21%" y añadió que las actrices revelación nominadas eran las cinco que estaban, pero que "echaba en falta a Ana Mato y a alguna Infanta".
Los discursos más sentidos:
La situación actual estuvo presente también en los discursos de Maribel Verdú que dedicó su premio a todos los desahuciados, criticando duramente al sistema y a la banca y de Candela Peña, que personalizó los problemas del paro: "Llevo tres años sin trabajar", los recortes en sanidad: "He visto morir a mi padre en un Hospital público en el que no había mantas" y en educación: "Y no sé la educación pública que va a recibir mi hijo".
El momento más bochornoso:
No ha ocurrido jamás en ninguna entrega de premios en toda la historia de las entregas de premios. ¿Nervios? ¿Despiste? ¿Falta de gafas? Aunque se nos ocurran mil motivos por lo que pudo ocurrir, no tiene justificación alguna que dos presentadores ¡Dos! Adriana Ugarte y Carlos Santos abran el sobre y digan un nombre que NO corresponde al ganador, para rectificar segundos después.
Esto ocurría en la categoría de mejor canción original y los damnificados fueron los responsables de la canción de la película Los Niños Salvajes. El premio, finalmente fue a parar a Blancanieves.
Lo mejor de la noche:
Concha Velasco confesando la envidia que sintió de su sobrina Manuela (Velasco) por conseguir el Goya antes que ella y la anécdota-monólogo sobre cuando estuvo nominada por Más allá del Jardín (Pedro Olea, 1996) y no lo ganó. Hilarante.
Lo peor de la noche:
Está comprobado que los actores españoles NO DEBEN cantar jamás en estas galas. El monólogo de Concha Velasco se ensombreció por un número musical terrible de patio de colegio en el que aparecieron seis actores interpretando canciones de las películas de la Velasco.
Y Álex O'doherty emuló a Nacha Guevara con una interpretación muy libre -Y muy mala- del Vals del minuto de Chopin. Sólo que casi tienen que llamar a los del Sámur para que le pongan oxígeno. La cara de Maribel Verdú era un poema mientras lo escuchaba.
Momento Muchachada Nui
El actor Ernesto Sevilla instó a la platea a que reivindicasen todo lo que quisiesen. Por un momento, parecía algo serio y que los actores se iban a levantar para hacer algún tipo de discurso político. Pero no. Todo estaba preparado para que los actores de Muchachada Nui fueran apareciendo en escena reivindicando cosas surrealistas, como monóculos 3D para cíclopes.
La mejor reivindicación la de un personaje interpretado por Carlos Areces:
"Propongo tres nuevas categorías a los Goya: Mejor desnudo gratuito. Mejor comedia no pretendida. Y mejor actor joven que se le entienda cuando habla. Y este, que sea honorífico".
Lo más insólito:
Que José Sacristan no hubiese estado jamás nominado a un Goya. Error resarcido con premio.
A continuación, la lista de pemiados. Ya sabéis que si queréis más información sobre la ALFOMBRA ROJA, pinchad AQUÍ. Caín no deja títere con cabeza una vez más.
MEJOR PELÍCULA
BLANCANIEVES
MEJOR DIRECTOR
J. A. Bayona
por Lo imposible
MEJOR ACTRIZ PRINCIPAL
Maribel Verdú
por Blancanieves
MEJOR ACTOR PRINCIPAL
José Sacristán
por El muerto y ser feliz
MEJOR ACTRIZ DE REPARTO
Candela Peña
por Una pistola en cada mano
MEJOR ACTOR DE REPARTO
Julián Villagrán
por Grupo 7
MEJOR ACTOR REVELACIÓN
Joaquín Núñez
por Grupo 7
MEJOR ACTRIZ REVELACIÓN
Macarena García
por Blancanieves
MEJOR DIRECTOR NOVEL
Enrique Gato
por Las Aventuras de Tadeo Jones
MEJOR GUIÓN ORIGINAL
Pablo Berger
por Blancanieves
MEJOR GUIÓN ADAPTADO
G. Magallón, I. Del Moral, J Barreira y otros
por Las aventuras de Tadeo Jones
MEJOR MÚSICA ORIGINAL
Alfonso Vilallonga
por Blancanieves
MEJOR CANCIÓN ORIGINAL
Blancanieves
MEJOR DIRECCIÓN DE PRODUCCIÓN
Sandra Hermida Muñiz
por Lo imposible
MEJOR DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA
Kiko de la Rica
por Blancanieves
MEJOR MONTAJE
Bernat Villaplana, Elena Ruiz
por Lo imposible
MEJOR DIRECCIÓN ARTÍSTICA
Alain Bainée
por Blancanieves
MEJOR DISEÑO DE VESTUARIO
Paco Delgado
por Blancanieves
MEJOR MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA
Blancanieves
MEJOR SONIDO
Lo imposible
MEJORES EFECTOS ESPECIALES
Lo imposible
MEJOR PELÍCULA DE ANIMACIÓN
Las aventuras de Tadeo Jones
MEJOR PELÍCULA DOCUMENTAL
Hijos de las nubes, la última colonia
MEJOR PELÍCULA IBEROAMERICANA
Juan de los muertos
(Cuba)
MEJOR PELÍCULA EUROPEA
Intocable
MEJOR CORTOMETRAJE DE FICCIÓN
Aquel no era yo
MEJOR CORTOMETRAJE DE ANIMACIÓN
El vendedor de humo
MEJOR CORTOMETRAJE DOCUMENTAL
Una historia para los Modlins
GOYA HONORÍFICO
CONCHA VELASCO






























