Diciembre es un mes raro para los lanzamientos musicales y la mayoría de los medios ya ha cerrado el año en Noviembre, con lo que todo lo que se edita en Diciembre se tiene en cuenta para los ránkings del año siguiente. Normalmente la mayor parte de lo que se edita ese mes son discos alimenticios creados con el único fin de hacer caja de cara a las Navidades y es raro que algunos de los álbumes que no lo son, acaben siendo rescatados para las listas del año siguiente. Porque el año es demasiado largo y luego siempre aparecen otros álbumes que acaban solapando estos lanzamientos. LOW KEY de BRENDAN BENSON se lanzó el pasado 2 de Diciembre y entra dentro de ese grupo de discos que consideramos que no son discos alimenticios creados para hacer caja en Navidad y teníamos pendiente esta reseña. Queremos dejar claro que es una cuenta pendiente que nos quedó del 2022 y que no es ese disco del 2023 que nos ha hecho volver. De ese disco, hablaremos el martes.
¿Y qué decir de BRENDAN BENSON? Nosotros en este blog siempre lo hemos defendido y consideramos que es un genio del Pop y una figura clave en la década de los 2.000. Pero tenemos la sensación que como otros genios del Pop, como Ben Lee, por ejemplo, siguen ahí, haciendo buenos discos, pero como que nos hemos acostumbrado a que nos den siempre ese buen material y no los valoramos tanto como lo hacíamos hace veinte años y, obviamente, son figuras a reivindicar. Digamos que BRENDAN BENSON ha vivido tres etapas musicales en su vida. Una primera etapa en la que se revela como ese genio con Lapalco (2002), una segunda junto a su amigo Jack White con The Raconteurs, y una tercera que supone la vuelta a su carrera en solitario y que comienza en 2020 con su anterior álbum Dear Life. LOW KEY continua en esa tercera etapa del artista. Quizás una etapa más serena y tranquila. En la que sus letras sobre su existencia o sobre las relaciones personales son menos dramáticas y en las que se ve claramente que ha aprendido a relativizar. Musicalmente, enriquece y remata algunos aspectos del pop melódico con el que experimentaba en Dear Life (2020). Aunque no nos gusta la palabra "experimentar" y todo lo que conlleva y quizás sea más propio cambiarla por la palabra "jugar". La evolución es clara, aunque ya no suponga esa revolución que fue Lapalco (2002). Es muy difícil tener otro disco revolucionario unos veinte años después. Pero se suple con muchas tablas y un dominio del pop realmente apabullante. La crítica ha estado un pelín rácana con este trabajo: 80/100 DIY; 70/100 AllMusic y American Songwriter dando una media de 73 sobre 100. Nuestra única pega es que LOW KEY solamente tiene ocho cortes, pero afortunadamente son excelentes canciones las ocho. Benson nos malacostumbra manteniendo siempre ese buen nivel y como decíamos antes, no lo valoramos en su justa medida. Para nosotros alcanza con creces el 85 sobre 100 que solemos dar para que los álbumes pasen el corte y terminen en nuestras listas. El nombre de BRENDAN BENSON hace tiempo que se ha convertido en una marca y una garantía de buena música y no esperábamos menos. Aquí siempre será reivindicado.
MEDIA DE LA CRÍTICA: 73/100
NUESTRA VALORACIÓN: 85/100


