La primera vez que hablamos de TOM ODELL fue en el 2013, a colación de su flamante Brit de la crítica y la salida inminente de su álbum debut. Si recordáis lo que escribimos, nosotros ya intuíamos que estábamos ante una de esas carreras importantes de la música británica contemporánea.
En estos días se ha publicado su segundo álbum WRONG CROWD del que hace meses que conocemos los singles Wrong Crowd y Magnetised. Que representan la punta del iceberg de un trabajo bastante maduro con canciones grandilocuentes que cargan las tintas en su dramatismo, como el propio Odell ha reconocido.
El disco está producido por el propio Odell y por uno de los productores más solicitados en el Reino Unido: Jim Abbiss responsable de algunos de los trabajos de Arctic Monkeys, Adele o Kasabian.
Y el resultado es uno de esos discos imprescindibles de la temporada en el que encontramos una evolución abismal con respecto a su trabajo anterior. En algunos cortes de WRONG CROWD se aprecia claramente la influencia de Elton John, uno de los grandes referentes de este artista.
La primera vez que escuchamos los dos primeros singles, tuvimos la sensación de que se estaba vengando de que su gran éxito Another Love hubiera sonado y funcionado mucho más en remezclas posteriores. Porque el tempo de estas dos canciones nos recordaba demasiado al de algunas de esas remezclas. Era como decir: "Esta vez no lo van a hacer otros, porque lo voy hacer yo antes" -Wrong Crowd podría ser un llenapistas, así que no nos extrañaría que le caiga más de una remezcla- Y sinceramente, son dos grandes temas que funcionan muy bien. Pero no representan lo mejor de un disco que guarda muchas sorpresas y del que nosotros recomendamos la edición Deluxe que incluye cuatro temas más que la edición convencional. Os aseguramos que no son cuatro canciones de relleno. Están a la altura de lo mejor del disco.
La primera vez que escuchamos los dos primeros singles, tuvimos la sensación de que se estaba vengando de que su gran éxito Another Love hubiera sonado y funcionado mucho más en remezclas posteriores. Porque el tempo de estas dos canciones nos recordaba demasiado al de algunas de esas remezclas. Era como decir: "Esta vez no lo van a hacer otros, porque lo voy hacer yo antes" -Wrong Crowd podría ser un llenapistas, así que no nos extrañaría que le caiga más de una remezcla- Y sinceramente, son dos grandes temas que funcionan muy bien. Pero no representan lo mejor de un disco que guarda muchas sorpresas y del que nosotros recomendamos la edición Deluxe que incluye cuatro temas más que la edición convencional. Os aseguramos que no son cuatro canciones de relleno. Están a la altura de lo mejor del disco.
Concluiremos diciendo que a nosotros el Tom Odell que más nos gusta es el de Concrete, donde despliega un magnetismo brutal y hace alarde de una técnica vocal privilegiada cuando rompe la voz y juega con ese perfecto falsete. Sin ninguna duda, Odell va por el buen camino. Esperamos que en el próximo trabajo siga asumiendo riesgos y no se estanque en la fórmula del éxito. Y para aquellos que no les haya convencido sus dos primeros singles, recordarles que hay mucho por descubrir en las otras trece canciones de la magnífica edición Deluxe del disco. Y que, seguramente, hablaremos más veces de este trabajo.


