Después de ocho años sin un nuevo álbum de canciones propias, SERA CAHOONE vuelve con I'VE MISSED YOU ALL THESE YEARS, un disco que nos parece mucho más importante que una simple vuelta a la actividad. A los 51 años, y con una carrera que se acerca ya a las dos décadas, Cahoone regresa además a Sub Pop, el sello con el que publicó Only as the Day Is Long (2008) y Deer Creek Canyon (2012), después de haber editado de manera independiente From Where I Started (2017) y el Ep The Flora String Sessions (2018). Hay algo especialmente atractivo en este reencuentro: cuando firmó con Sub Pop por primera vez era muy joven y ella misma ha contado que entonces llegó a sentirse una impostora. Ahora regresa con otra seguridad, con la sensación de encajar por fin en un lugar que ya conoce, pero desde una posición completamente distinta.
No cuesta entender de dónde viene esa seguridad. Cahoone lleva toda una vida haciendo música. Empezó tocando la batería con apenas once años, pasó por la escena de Seattle y formó parte de Carissa's Wierd antes de tocar también con Band of Horses. Su trayectoria como batería, guitarrista y compositora es inseparable de una determinada cultura musical del Noroeste estadounidense, pero en los últimos años ha añadido otra dimensión especialmente importante: la producción. Fue ella quien produjo Pohorylle (2021), el debut de Margo Cilker, un álbum cuya riqueza sonora ya demostraba hasta qué punto Cahoone entiende que producir una canción no consiste en cubrirla de adornos, sino en encontrar el espacio exacto en el que pueda existir. También estuvo detrás de Valley of Heart's Delight (2023), y esa experiencia parece haber reforzado todavía más una intuición que ahora se escucha con claridad en su propio disco.
En I'VE MISSED YOU ALL THESE YEARS Cahoone comparte la producción con John Morgan Askew, colaborador habitual desde From Where I Started. El álbum se grabó en Bear Creek Studios, en Washington, con una banda formada en buena medida por músicos que han acompañado a Cahoone a lo largo de los años. Y hay un dato que termina de explicar esa sensación de control que transmite el disco: las once canciones están compuestas por ella. No estamos ante una intérprete que recibe canciones ajenas y después las convierte en algo propio. La escritura, la interpretación, las decisiones de producción y la elección de los músicos parten de una misma personalidad artística.
Quizás por eso resulta difícil hablar de I'VE MISSED YOU ALL THESE YEARS como un disco que esté "probando sonidos". Hay country, Americana, folk, alt-country entendido como country independiente, algunos ecos de pop y blues, y diferentes colores instrumentales que podrían permitirnos etiquetar cada canción de una manera distinta. Pero esas etiquetas sirven mucho menos para describir el álbum que para describir sus ingredientes. Lo que permanece inalterable es Cahoone.
Y ahí reside una de las grandes virtudes del disco.
No percibimos saltos estilísticos ni una artista buscando una nueva identidad detrás de cada canción. Cahoone utiliza los códigos que tiene a su disposición porque forman parte de su propio lenguaje. La pedal steel, el banjo, las guitarras eléctricas, el órgano, el acordeón, las cuerdas o el piano aparecen cuando tienen que aparecer y nunca dan la impresión de estar ahí para demostrar que puede hacer otra cosa. Todo fluye con una naturalidad extraordinaria. No hay una canción Frankenstein construida a base de juntar country, folk, pop y Americana para satisfacer etiquetas. Hay canciones de SERA CAHOONE que utilizan todos esos recursos con absoluta normalidad.
Y eso explica también por qué el álbum resulta tan cohesionado. Las once canciones apenas superan la media hora y, sin embargo, no tenemos la sensación de estar ante una colección de piezas independientes. Existe una atmósfera común, una manera reconocible de tocar, de cantar y de arreglar, y sobre todo una forma muy concreta de entender la canción. Cahoone sabe cuánto necesita cada tema y parece saber también cuándo dejar de añadir cosas. El disco suena grande, pero no porque quiera impresionar mediante una producción gigantesca. Suena grande porque detrás hay una artista con muchas tablas que sabe exactamente qué quiere hacer.
La historia que acompaña al álbum es igualmente poderosa. Cahoone comenzó a escribir estas canciones después de su anterior disco y los años siguientes estuvieron atravesados por pérdidas importantes: murió su mejor amiga, murió su padre durante la pandemia y también perdió a su perro. La propia artista ha explicado el álbum como una especie de regreso a la vida después de ese periodo, como una búsqueda de conexión y comunidad. Es una narrativa muy bien construida para presentar un disco que llega después de ocho años de silencio y que, además, coincide con su regreso a Sub Pop. No hace falta desconfiar de ella para reconocer que está perfectamente diseñada: pérdida, aislamiento, reconstrucción, amigos, música y finalmente un reencuentro.
Lo interesante es que las canciones permiten encontrar una narrativa propia, menos explícita y quizás más amplia. Hay relaciones que suben y bajan, momentos de inseguridad, decepciones, enamoramientos, necesidad de intimidad, recuerdos y aceptación del pasado. High & Low abre el álbum desde la inestabilidad de una relación; Say Something habla de no haberse sentido una misma y de querer volver a intentarlo; No One Like You encuentra refugio en la permanencia de una pareja; Not How I Hoped se instala en la decepción. Más adelante aparecen el enamoramiento de Horse Runnin', la resistencia vital de Pulling Up Roots, la aceptación de Supposed To Be y esa sensación de no terminar de encajar que aparece en Hits Right. Al final, Tangled Nights busca intimidad, I'm No Fool deja espacio para la inseguridad y Something Good termina encontrando precisamente aquello que parecía faltar: algo bueno, inesperado, capaz de dar sentido y plenitud.
No necesitamos convertir cada una de esas canciones en una pieza de un puzle autobiográfico para apreciar el recorrido. Basta con escuchar cómo el álbum se mueve emocionalmente. Hay heridas, pero no estamos ante un disco instalado en ellas. Hay nostalgia, pero tampoco es un ejercicio de mirar continuamente hacia atrás. Incluso el título puede funcionar en varios niveles: podemos pensar en las personas que se han perdido, en los años transcurridos desde el último álbum, en las relaciones que se echan de menos o incluso en el reencuentro de Cahoone con una parte de su propia vida artística.
Su condición queer también forma parte de esa biografía pública. Cahoone ha hablado abiertamente de su proceso de salir del armario y de sus relaciones con mujeres, y esa experiencia puede aportar contexto cuando determinadas canciones abordan el amor, la intimidad o la pertenencia. Pero no necesitamos convertirla en una clave universal para leer el álbum. Es simplemente otra parte de la historia de una artista cuya identidad, como su música, no parece necesitar explicaciones adicionales para existir.
En este punto resulta inevitable pensar en k.d. lang, aunque la comparación tenga que hacerse con cierta distancia. lang pertenece a otra generación y cuando empezó a hacer country estaba reivindicando una tradición que en aquel momento ocupaba un lugar diferente dentro de la música estadounidense. Su posterior paso hacia Ingenue (1992) hizo especialmente visible la idea de transición: una artista capaz de abandonar un territorio para entrar en otro sin perder su personalidad. Cahoone parece plantear justamente la posibilidad contraria. No necesita abandonar el country, ni la Americana, ni el folk, ni ese territorio independiente que ha recorrido durante toda su carrera. No necesita una transición espectacular para demostrar que ha evolucionado. Puede quedarse en su universo y profundizarlo.
Y quizás eso sea precisamente lo que más nos gusta de este regreso. I'VE MISSED YOU ALL THESE YEARS puede funcionar como un reseteo sin borrar nada de lo anterior. Para quienes conocemos su trayectoria, están ahí las conexiones con la Seattle de sus comienzos, su pasado como batería, sus años en Sub Pop y su posterior independencia. Para quien descubra a Cahoone ahora, todo eso puede ser completamente secundario. El disco se sostiene por sí mismo. Puede ser la puerta de entrada a una artista que lleva veinte años trabajando sin que el nuevo oyente tenga que recorrer esos veinte años antes de entender por qué merece la pena escucharla.
También resulta significativo que el regreso a Sub Pop no coincida con una búsqueda de un sonido más grande o más comercial. Cahoone vuelve al sello desde la plena confianza en sus propias herramientas. Después de producir a otros artistas, de trabajar de manera independiente y de acumular dos décadas de experiencia, parece haber alcanzado ese punto extraño en el que ya no necesita preguntarse hacia dónde debe ir. Sabe dónde está.
La recepción crítica, por ahora, es todavía muy reducida: Uncut es la única publicación que ha reseñado el álbum y le ha otorgado un 80 sobre 100. Es pronto para saber qué lugar acabará ocupando I'VE MISSED YOU ALL THESE YEARS en la conversación crítica del año, pero nuestra impresión es bastante más contundente. Estamos ante un disco importante dentro del country independiente y la Americana contemporánea, no por reinventar ninguno de esos géneros, sino por demostrar hasta dónde puede llegar una artista cuando lleva tantos años perfeccionando su propio lenguaje.
I'VE MISSED YOU ALL THESE YEARS es un álbum magníficamente producido, con una cohesión sonora extraordinaria y once canciones que funcionan tanto individualmente como dentro de un conjunto perfectamente equilibrado. Sobre todo, es el disco de una artista que parece haber dejado definitivamente atrás cualquier necesidad de demostrar que merece estar ahí. SERA CAHOONE sabe lo que quiere hacer, sabe cómo hacerlo y ha reunido a las personas adecuadas para hacerlo realidad. Después de ocho años, no vuelve para recuperar el tiempo perdido. Vuelve con un disco que puede servir para empezar de nuevo y, al mismo tiempo, para demostrar todo lo que ha aprendido por el camino.
MEJORES MOMENTOS: High & Low, No One Like You, Not How I Hoped, Horse Runnin', Pulling Up Roots, Supposed To Be, Something Good, Hits Right...
MEDIA CRÍTICA: 80/100
NUESTRA VALORACIÓN: 90/100

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