Ayer cumplí un año más y me dediqué a confeccionar una playlist con 50 canciones que no habían salido antes. El único requisito para hacerla fue que sería de una de esas listas que me gustaría compartir (o que compartiría) con gente a la que le tuviera el cariño suficiente como para querer que estuviesen en mi vida para siempre.
Este es el resultado. Espero que os gusten y si os calan lo mismo que a mi, espero que las compartáis con vuestros seres queridos.
El lunes volveremos con nuestras reseñas, que nos podemos permitir descansar hoy y ofrecer a cambio una Playlist, porque vamos bastante bien con nuestro programa.
COURTNEY BARNETT entró en nuestras vidas gracias a Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit (2015) y se convirtió en una de las grandes revelaciones indies de ese año. El año pasado volvió para hacer un disco con su amiguete Kurt Vile que finalmente solo ha supuesto un paréntesis en su carrera y desde Enero de este año supimos que estaba calentando motores con su primer adelanto de TELL ME HOW YOU REALLY FEEL su segundo álbum de estudio.
¿Qué nos vamos a encontrar? Pues una continuación de su primer trabajo en la que se aprecia cierta evolución y para la que ha contado exactamente con los mismos productores de su álbum debut: Burt Reid y Dan Luscombe.
Aunque no nos engañemos. Entendemos que a muchos críticos Millennials que no conocen más que lo que se hizo del 2000 a esta parte (y con suerte) COURTNEY BARNETT le parezca lo más de lo más. Por eso nosotros aprovechamos para recomendar Girly-Sound to Guyville The 25th Aniversary Box Set (2018), la edición 25 aniversario de Exile in Guyville (1993) de Liz Phair. Un disco emblemático en el que se miran todas estas rockeras del presente y que todavía ninguna de ellas ha conseguido superar. Pero fusilar algunos detalles y parecerse un poco a la Liz Phair de entonces, eso sí que lo saben hacer muy bien todas, Barnett también.
A pesar de nuestra (eterna) reivindicación a la gran Liz Phair, nos gusta COURTNEY BARNETT. Lo que no nos gusta es el estereotipo de crítico gilipollas que suele ponerla por las nubes y le hace un flaco favor. Porque genera falsas expectativas. TELL ME HOW YOU REALLY FEEL es el típico disco que cuanto menos información tengas sobre él y menos hayas leído, mejor. Entonces podrá llegar a sorprenderte y gustarte. Si generas expectativas de cualquier tipo con él, te decepcionará.
Nosotros hemos estado por no escribir la reseña. Pero nos apetecía reivindicar a Liz Phair y sobre todo, contar lo que no te suelen contar cuando se trata de artistas de moda de la música indie.
A la crítica el disco le ha gustado muchísimo con una media de 79 sobre 100 basada en 34 reseñas de las cuales absolutamente todas son positivas. Hemos destacado los siguientes medios y las siguientes puntuaciones: Pretty Much Amazing (91); Slant Magazine y The Music (90); Chicago Tribune (88); Under The Radar (85); The Guardian, Rolling Stone, Exclaim, Mojo, Uncut, Q y NME (80); AllMusic y The Observer (60) y A.V. Club (50).
Para Exquisiteces es un 70 sobre 100 por nuestra tendencia natural de llevarle la contraria a los propagadores de hypes y demás Hípster que habitan la crítica indie. Y porque pensamos que el disco no merece un punto más, ni un punto menos. A nosotros otra cosa no, pero entrar al trapo de los hypes, es algo que no solemos hacer. Además ya hemos dicho que aunque parezca mentira, lo que hace hoy Courtney Barnett lo hacía Liz Phair hace 25 años pero muchísimo mejor. El gran problema es que los que no recuerdan a la Phair por mala memoria o poca cultura musical, piensan que COURTNEY BARNETT es la puta ama.
El pasado Viernes se puso a la venta WILDNESS el séptimo álbum de estudio de SNOW PATROL tras siete años de silencio después de Fallen Empires (2011), su trabajo anterior. Realmente a SNOWPATROL se le habían puesto las cosas difíciles con respecto a las expectativas de sus dos últimos trabajos tras aquellos éxitos que pertenecen a la memoria colectiva de varias generaciones como fueron Run de Final Straw (2003) y sobre todo, la mayoría de singles extraídos de Eyes Open (2006) desde Set The Fire To The Third Bar, hasta Chasing Cars, especialmente.
Con WILDNESS nos traen un disco de diez cortes, quince en su edición Deluxe que incluye cinco versiones alternativas de cinco de las diez canciones de la edición convencional. Y acostumbrados a sus discos de 15 y 16 cortes inéditos que tenían tan larga vida, este puede parecer que se nos queda algo corto, a priori. Pero no es así, han elegido bastante bien los diez cortes y no se tiene la sensación de que sobre ningún tema o que hayan metido cortes de relleno como sí ocurría en Fallen Empires (2011). En cuanto al sonido de la banda de Gary Lightbody no hay demasiados cambios, ni riesgos. Han contado con Jacknife Lee, un productor que ha trabajado antes con la banda y los conoce muy bien y parece que no han transcurrido esos siete años.
Y creemos que ese es el gran problema de SNOW PATROL y WILDNESS. No existe ninguna evolución, suenan igual que en 2003. Y lo de titularlo WILDNESS ha sido otro gran error, porque puede que su experiencia musical en el proceso de este trabajo haya sido salvaje. Pero el resultado no lo es tanto. Es cierto que es un disco bastante más rockero que el resto de su discografía. Pero no como para decir que es salvaje. Este disco podría sonar perfectamente en el hilo musical de un geriátrico y os aseguramos que nadie pediría que bajaran el volumen o que lo apagasen.
Para ser justos, queremos dejar claro que el disco contiene buenas canciones. Algunas bastante mejores que muchas de su discografía. Pero este detalle va a dar igual. No van a ser apreciadas, ni se van a convertir en hits. Digamos que ese tren ya pasó para ellos. Precisamente porque siguen sonando como en el 2000 y no toca revisar todavía esa década. Es demasiado pronto y ahora se llevan otros sonidos.
La crítica se ha despachado a gusto con ellos, de hecho hay dos medios que se ha cargado el disco sin ninguna piedad The Independent (40) y Under The Radar (35). Pero la media no es demasiado baja porque la tónica general son puntuaciones más altas como las de: AllMusic, Q (80); Drowned In Sound (70); OMH, Mojo, Evening Standard, Dork y The Irish Time (60). Lo que hace una media de 67 sobre 100 basado en diez reseñas. Que no es una mala puntuación porque acabamos de mirar las de sus discos más reputados y sus puntuaciones no son mucho más altas: Exceptuando Final Straw (2003) que es su disco mejor valorado con un 73 sobre 100.Eyes Open (2006) el que fuera su disco más recordado también se quedó en un 67 sobre 100.
Para nosotros WILDNESS es un 75 sobre 100 y ni que decir tiene que hubiésemos subido mucho más la media de Eyes Open (2006) pero ahora no toca. Y le otorgamos esa puntuación a WILDNESS a pesar de los reproches que le hemos hecho, por lo que dijimos sobre la calidad de las canciones. Independientemente de que ya no estén de moda o no vayan a despertar demasiado interés, son buenas canciones.