Acabamos de enfrentarnos a DANCE FEVER el quinto álbum de estudio de FLORENCE + THE MACHINE que está producido por Jack Antonoff con el que ha compuesto casi todos los cortes a cuatro manos y luego también encontramos a Dave Bayley, Kid Harpoon y Doverman como productores adicionales y co-escritores puntuales de algún tema junto al tándem Welch-Antonoff. Antes de escuchar el disco, lo primero en lo que nos fijamos cuando hablamos de Florence Welch es en su iconografía. Las cuidadísimas fotografías de Autumm De Wilde de su portada y el interior del CD nos pueden dar muchas pistas de lo que vamos a encontrar. Y a priori, parece que según estas bellísimas fotografías hemos vuelto a sus dos primeros álbumes limpiando ligeramente ese barroquismo que los caracterizaba porque aunque en las fotos hay cierta parafernalia teatral, no podríamos decir que son imágenes recargadas como las de la iconografía de Ceremonials (2011). Cuando escuchamos el disco, nuestras sospechas se confirman. Su voz en King, single y corte que abre el álbum, nunca ha sonado más clara, contundente y desprovista de artificios. ¡Gracias Mr. Antonoff! aun así, algunos medios siguen etiquetándola como Pop Barroco en su disco menos barroco y es que sigue conservando algunos de los elementos que siempre ha sabido manejar y que todavía se pueden relacionar con ese Pop Barroco de sus inicios, como las arpas, el tipo de percusión y los coros luminosos de sus canciones. Pero este disco es diferente y supone un giro en su carrera. La producción de Antonoff esta vez respeta muchísimo el sonido de Florence Welch, y eso va para todos los que decís que las cantantes que produce Jack Antonoff (Lana del Rey, Lorde, Taylor Swift, Clairo...) empiezan a sonar todas igual. Y no solo eso, además Antonoff ha aportado una amplitud sonora brutal que no le conocíamos antes a Florence Welch y que nos encanta.
La danza es el tema central de un álbum conceptual que se presenta como "Un cuento de hadas en catorce canciones" y nos habla del baile usado para sanar -La propia Florence Welch mejoró su salud gracias a la danza-, el baile en rituales medievales que culmina en la cancion Choreomanía inspirada en un grupo de gente en la Alemania del Siglo XV que bailaban hasta caer desfallecidos y morir. O el baile como medio desinhibidor y de libertad para terminar con la represión después de una pandemia que nos mantuvo encerrados. Historias muy interesantes que están dando pie a varios videoclips de una belleza visual incalculable que también ha dirigido Autumm De Wilde. De nuevo un trabajo que respeta el concepto de "álbum" y cohesiona todos sus cortes en una misma línea argumental, como decíamos la semana pasada con lo último de Arcade Fire.
DANCE FEVER ha conseguido las siguientes puntuaciones de la crítica: The Telegraph y The Independent consideran que es de lo mejor del año con un pleno 100/100; Consequence 91/100; Clash y The Line Of Best Fit 90/100; AllMusic, Paste, Spin y NME 80/100 siendo las notas más bajas el 71/100 de Pitchfork y el 70/100 de Rolling Stone. Para concluir en un 86 sobre 100, lo que significa que hoy por hoy es la mejor media crítica de toda la carrera de Florence Welch desde su álbum debut Lungs (2009) que consiguió una media de 79/100. Nosotros nunca lo hemos tenido más claro. Este es uno de los discos del año. Florence Welch está en esencia, sigue siendo muy reconocible. Pero Antonoff ha mejorado muchísimo su sonido. Creemos que sería un error que para el próximo álbum contara con otro productor distinto. Aquí se ha abierto un camino muy creativo que se debe seguir explotando y esto es buenísimo. Pero tenemos la sensación de que solamente es el principio. Puede y debe venir mucho más. De lejos, el mejor álbum de FLORENCE + THE MACHINE y no podemos darle menos de un 100 sobre 100.
MEDIA DE LA CRÍTICA: 86/100
VALORACIÓN EXQUISITECES: 100/100



