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lunes, 29 de septiembre de 2025

ÁLBUMES REPESCADOS: MORGAN WADE, RENEÉ RAPP, RYAN DAVIS & THE ROADHOUSE BAND, DOROTHY, PATTY GRIFFIN, ASHLEY MONROE, THE BLACK KEYS, TOM GRENNAN, ALISON GOLDFRAPP y BLUSH.

 


Por fin llega el post de álbumes repescados del mes de Septiembre coincidiendo con la última entrada del mes. Llega tan tarde porque a pesar de que no se ha notado, hemos estado de vacaciones este mes y las entradas se dejaron escritas y programadas previamente. Pero una entrada tan laboriosa como esta había que escribirla a la vuelta de las vacaciones, de ahí su tardanza. El post de álbumes repescados de Octubre seguramente se publicará mucho antes.  

Solo nos quedan dos meses para cerrar el año y sentimos que quedan discos muy buenos por salir y que todavía tenemos muchos más en la recámara de los que nos gustaría hablar. No descartamos que en las próximas semanas se publiquen más de tres posts a la semana para dar salida a todo ese material del que queremos hablar y cumplir nuestra programación.  

MORGAN WADE - THE PARTY IS OVER (RECOVERED)


Justo un año después de la publicación de Obsesed (2024)MORGAN WADE regresa con THE PARTY IS OVER (RECOVERED), a priori puede parecer que no es demasiado inteligente publicar un álbum tan pronto, especialmente cuando Obsesed (2024) podría haber tenido más largo recorrido. Pero si tenemos en cuenta algunas características especiales de este nuevo álbum, sí que ha sido inteligente y mucho. Las canciones que tenemos aquí están compuestas por ella en su totalidad, sin co-autores, como ya pasaba en su álbum anterior. Lo que ocurre es que una parte de esas canciones fueron escritas antes de que firmase con su nuevo sello discográfico que es una major. Son temas antiguos, demos o canciones que ha interpretado en directo pero que no habían sido grabadas con producción definitiva (“recovered” en el título se refiere en parte a eso: rescatar canciones del pasado). El productor vuelve a ser Clint Wells, su colaborador habitual, lo que aporta una continuidad en el sonido, pero con la ventaja de la experiencia que ha ganado desde esos temas antiguos hasta ahora. Aunque sean canciones antiguas, Morgan las revisita desde una posición más madura, con nuevas perspectivas. Esa tensión entre lo viejo y lo nuevo puede generar profundidad emocional, una sensación de introspección que Obsessed (2024) ya apuntaba. Las canciones reflejan diferentes estilos: desde guitarras más crudas, influencias de rock/grunge, twang-punk, hasta momentos acústicos íntimos. Eso permite que no sea solo un álbum recopilatorio, sino una carta de presentación ampliada de quién es ella, de dónde viene, y cómo ha llegado a su presente. El álbum no es completamente retroactivo: mezcla lo antiguo recuperado con algunas canciones nuevas que siguen en la misma línea emocional. Así que también ofrece algo de nuevo contenido para quienes ya escucharon Obsessed (2024), lo que lo convierte en algo más que un simple recopilatorio que en ningún caso lo es, porque si no, no estaríamos hablando de él. Después de Obsessed (2024), que fue bastante íntimo y fue muy bien recibido, publicar algo así permite mantener el interés de la audiencia, sin necesidad de reinventarse totalmente, pero sí profundizar lo que ya estaba haciendo. Además, ayuda a marcar hitos en su proceso de recuperación personal como artista, algo que ella misma ha reconocido como parte de este proyecto. Lo más interesante de todo es que parece que incluso THE PARTY IS OVER (RECOVERED) está gustando un poco más que su álbum anterior del que se podría considerar una continuación o incluso un complemento. Porque posee mayor variación tonal y mezcla canciones rockeras más agresivas con baladas íntimas y atmósferas oscuras o melancólicas. Eso le da más dinámica que lo que algunos críticos sintieron que le faltaba a Obsessed (2024). En términos generales, THE PARTY IS OVER (RECOVERED) parece tener una recepción ligeramente superior en cuanto a reconocimiento de evolución artística, producción más ambiciosa, diversidad de estilos, y en que el rescate de canciones antiguas no se siente como relleno sino que aporta profundidad. Sin embargo, Obsessed (2024) sigue siendo valorado, particularmente por lo honesto y cohesionadamente personal que es, y por cómo reafirma lo que hace bien MORGAN WADE: escribir desde la emoción, transmitir vulnerabilidad, conectar con el oyente. Si tuviera que apostar, diría que este nuevo álbum le da un “plus” en frescura y riesgo respecto a Obsessed (2024), lo que para muchos críticos lo coloca un escalón más arriba, o al menos empata con lo mejor de su discografía. Cuando decimos todo esto sobre la crítica tenemos que aclarar que aunque las reseñas sobre estos dos discos siempre han sido positivas, que es a eso justo a lo que nos referimos, las valoraciones numéricas en la discografía de Wade nunca fueron demasiado altas. Si Obsessed (2024) terminó con un 72/100 de media, de momento, THE PARTY IS OVER (RECOVERED) alcanza una media de 70 sobre 100 gracias a American Songwriter 80/100 y Mojo 60/100. Por nuestra parte revalidamos la nota que le dimos a Obsessed (2024) que fue un 85 sobre 100 porque entendemos este nuevo álbum como una continuación aumentada en matices para saber de una vez quien es MORGAN WADE.      



MEJORES MOMENTOS: Let Me Behind, The Party Is Over, Let Me Behind

MEDIA CRÍTICA: 70/100

NUESTRA VALORACIÓN: 85/100

RENEÉ RAPP - BITE ME


RENÉE RAPP es una cantante, compositora y actriz estadounidense de tan solo venticinco años. Obtuvo reconocimiento por interpretar a la icónica Regina George en la versión musical de Broadway de Mean Girls, Chicas Malas en España. Repitió el papel en la adaptación cinematográfica musical de 2024 y también contribuyó a su banda sonora. Lanzó su EP debut Everything to Everyone (2022), al que siguió su álbum de estudio de larga duración Snow Angel (2023). BITE ME es su segundo álbum y se ha editado recientemente. Nosotros teníamos que hablar de él porque a pesar de que BITE ME tuvo un debut muy fuerte, especialmente en mercados clave. En Reino Unido y Países Bajos llegó al Nº 1 en listas de ventas de álbumes, mientras que en Estados Unidos alcanzó un sólido top 3 en el Billboard 200, con más de 64,000 unidades equivalentes vendidas en la primera semana (ventas físicas, digitales + streaming) que es un dato excelente para un debut, especialmente con una artista que viene más del mundo de la actuación y las redes, que del pop mainstream tradicional. Vivimos en una era de hiperproducción musical. Cada viernes hay una avalancha de lanzamientos, y muchas veces incluso propuestas destacadas, como BITE ME de RENÉE RAPP, se ven enterradas por el flujo constante de novedades. El ciclo de vida de un disco o single es ahora extremadamente corto, y eso afecta incluso a artistas con talento y una propuesta clara. Con lo que este álbum, a pesar de su atención mediática el fin de semana de su lanzamiento y esos buenos resultados, es muy probable que a la semana siguiente ya fuera eclipsado por otro álbum y otra artista. Eso quiere decir que si no sigues atentamente la corriente, puede que termines sin enterarte de que un álbum tan bueno como BITE ME de RENEÉ RAPP existe. Aunque para eso están estos posts de álbumes repescados que dejan reposar un poco estos álbumes en el tiempo (no mucho tiempo, porque vamos aceleradísimos), para darles una segunda merecida oportunidad. La narrativa de este álbum versa sobre las "emociones desestabilizadoras" tanto del comienzo como del final de las relaciones, lo que se nota además como "angustia seguida de la prisa de un nuevo enamoramiento". Además, BITE ME se aleja de la vulnerabilidad del desamor en Snow Angel (2023) y abarca temas de actitud rebelde. También se exploran los conceptos de reflexión tranquila, honestidad cruda, visibilidad queer y caos. Como suele ocurrir con estos productos de pop mainstream de calidad es un disco multiproducido por casi una decena de productores y con otros tantos co-autores. Destacan Solomonophomic, Carter Lang o Ryan Tedder entre los acreditados. La crítica lo ha valorado con una media de 79 sobre 100 que se distribuye de la siguiente manera: Dork 100/100; Rolling Stone 90/100; Spectrum Culture 87/100; The Independent, AllMusic y The Forty-Five 80/100; The Line of Best Fit y Clash 70/100; Pitchfork 64/100; The Arts Desk, The Irish Time y Evening Standard 60/100 para terminar con el 58/100 de Paste. Nosotros solo podemos decir que este álbum es mejor que el de Addison Rae, que no entendemos muy bien como está tan arriba en el cartel del Primavera Sound si apenas sabe cantar en directo, frente a RENÉE RAPP que nos ha dado un producto bastante decente que no insulta la inteligencia de nadie y además es comprobado que tiene tablas suficientes como para cantar bien en directo y no hacer el ridículo. Por nuestra parte no podemos darle menos de un 85 sobre 100.    



MEJORES MOMENTOS: Mad, Leave Me Alone, Why Is She Still Here?, Kiss It Kiss It, 

MEDIA CRÍTICA: 79/100

NUESTRA VALORACIÓN: 85/100

RYAN DAVIS & THE ROADHOUSE BAND - NEW TREATS FROM THE SOUL


RYAN DAVIS es un músico estadounidense (cantautor, multiinstrumentista) originario de Louisville, Kentucky. Actualmente vive en Jeffersonville, Indiana. Ha estado activo en diversos proyectos musicales durante más de una década. Antes de su etapa como RYAN DAVIS & THE ROADHOUSE BAND formó parte de bandas como State Champion, Tropical Trash, y experimentó con agrupaciones instrumentales como Equipment Pointed Ankh. NEW TREATS OF THE SOUL no es un álbum convencional en el sentido que no sigue los parámetros comerciales a los que estamos acostumbrados. Es un álbum con tan solo siete canciones que suelen exceder la duración habitual (alguna alcanza incluso los nueve minutos) y hace que la escucha de este trabajo se alargue a algo menos de una hora. Está especialmente indicado para consumidores de álbumes más que a consumidores de canciones o playlists. Se inscribe en una fusión de géneros cercanos a la americana, rock alternativo y alt-country, con toques experimentales en su instrumentación y arreglos. Las letras son un punto central: rebosan reflexiones existenciales, giros imaginativos, autorreproches, nostalgia, humor sombrío y observaciones poéticas sobre la vida cotidiana. No es un álbum que se guíe por fórmulas fáciles; muchas de las canciones se permiten saltos, digresiones y cambios de ritmo para mantener un carácter impredecible. La banda que acompaña a Davis incorpora instrumentos como pedal steel, cuerdas (violín, viola), samplers, sintetizadores, percusión, lo que le da al conjunto capas sonoras ricas y texturizadas. En NEW TREATS OF THE SOUL participan voces invitadas como Catherine Irwin (de Freakwater), Will Oldham, Jenny Rose y Lou Turner. Ha sido un álbum aclamado por la crítica. Ha obtenido una media de nada menos que 89 sobre 100 cuyas valoraciones más altas son el 97/100 de Paste y los 90/100 de Uncut y PopMatters y las más bajas (que no lo son) los 80/100 por parte de medios como: Dusted, Mojo, The Wire y Record Collector. Por nuestra parte TREATS OF THE SOUL no merece menos de un 90 sobre 100. Porque es un trabajo denso, desconcertante a ratos, pero cargado de verdad y hallazgos. Ryan Davis apuesta por la extensión, por letras que no se explican de inmediato, y por acompañamientos que amplifican emociones en vez de suavizarlas. Es un disco que requiere una escucha atenta, pero que entrega recompensas como sorpresas, momentos de conmoción y un claro reflejo de su autor como narrador íntimo y arriesgado. Ryan Davis es el paradigma del autor indie. Él compone absolutamente todo: las letras, las melodías, los arreglos. Participa activamente en la grabación y mezcla, eligiendo estudios y colaboradores muy específicos. Controla el lanzamiento a través de su propio sello (Sophomore Lounge). Su música tiene una estructura libre, poco pensada para el mercado o la radio. Se permite canciones extensas, con progresiones impredecibles, como monólogos cantados. Incluso la instrumentación (violines, pedal steel, samplers, loops, efectos de cinta, etc.) parece guiada más por su sensibilidad que por un molde genérico. En resumen, aunque haya trabajado con un productor externo como Seth Manchester, lo que vamos a escuchar refleja la visión de un autor total, y no de alguien siguiendo una fórmula ajena. El disco suena a lo que sucede cuando un músico experimentado y sin ataduras decide hacer lo que le sale del alma, que es justo lo que el título sugiere. Seguramente estará en todas las listas de lo mejor del año, incluida la nuestra.



MEJORES MOMENTOS: Montecarlo/No Limits. New Treats From The Soul... Por citar dos canciones. Aunque este es un álbum para escucharlo de principio a fin. 

MEDIA CRÍTICA: 89/100

NUESTRA VALORACIÓN: 90/100

DOROTHY - THE WAY


DOROTHY es la banda de rock de Dorothy Martin y THE WAY es su cuarto álbum de estudio. Tenemos que confesar que hemos seguido la carrera de Dorothy Martin porque comenzó siendo una clara heredera de Pat Benatar, aunque a lo largo de los años ha evolucionado hacia otros sonidos y otras perspectivas. En THE WAY se combinan elementos de rock duro con influencias sureñas y hasta pinceladas de country y gospel. Hay fuerza, riffs potentes, momentos cargados de emoción, introspección y temas de redención. Porque Dorothy Martin estuvo a punto de morir por consumo de drogas y la narrativa de THE WAY está muy ligada a las vivencias de Dorothy Martin, especialmente su lucha contra las adicciones, su proceso de sanación, y su conexión con la fe. Es una historia sobre como cae, lucha, se enfrenta a sí misma y finalmente encuentra un camino hacia la redención. No es una historia lineal, sino emocional. Es cruda, espiritual y poderosa, y se siente más como un testimonio personal que como una ficción. Hay que aclarar también que no es un "álbum conceptual" en el sentido estricto. Más que contar una historia con principio y final, sigue un recorrido emocional y espiritual, una especie de viaje de transformación personal. THE WAY está producido por Scott Stevens y uno de sus momentos más celebrados es la colaboración de Slash en la canción Tombstonese que se puede describir como un tema enérgico, con riffs que recuerdan al estilo Motörhead, y con Slash aportando un solo de guitarra contundente. El tema trata de traición, venganza y misericordia. Con respecto a la crítica, tenemos la sensación de que estos géneros que eran muy populares en los ochenta y noventa, en la actualidad parecen ser una rareza y casi de nicho. Solamente dos medios han reseñado THE WAY, Blabbermouth.com con un 90/100 y Classic Rock con un 70/100 y su media es de un 80 sobre 100. Por nuestra parte es un álbum que nos apetecía reseñar porque traemos a pocas mujeres rockeras clásicas a estas páginas y DOROTHY se merececía su espacio de una vez. Es cierto que cuando escuchás un disco como THE WAY, lleno de dramatismo, solos de guitarra, voces al límite y letras espirituales, suena como algo de otro tiempo. Aunque esté bien hecho, no encaja con el clima cultural actual y eso lo acaba convirtiendo en un guilty pleasure para muchas personas. Pero si buscas algo más visceral, auténtico y atemporal, DOROTHY ofrece eso. Para fans de Pat Benatar, Janis Joplin, Stevie Nicks o incluso de bandas como Halestorm, The Pretty Reckless o Rival Sons, THE WAY no es una rareza, es una bocanada de aire fresco. A veces, escuchar algo que está totalmente fuera de las modas, te hace conectar directamente, sin el filtro de la tendencia o la aprobación social. Nuestra nota precisamente por todo eso es de un 82 sobre 100.   



MEJORES MOMENTOS: Mud. Tonbstone Town, The Devil I Know, I Come Alive

MEDIA CRÍTICA: 80/100

NUESTRA VALORACIÓN: 82/100

PATTY GRIFFIN - CROWN OF ROSES


CROWN OF ROSES es el último trabajo de PATTY GRIFFIN, que no publicaba material inédito desde su álbum homónimo de 2019 y en todo este tiempo ha tenido que enfrentarse a desafíos personales importantes. Un tratamiento de cáncer que afectó su voz, la muerte de su madre y períodos de inseguridad creativa. Porque pensó que no volvería a cantar profesionalmente porque su voz cambió. Tenía menos rango, menos fuerza y más fragilidad. Este álbum representa para ella un renacimiento, volver a encontrarse tras la crisis porque aprendió a aceptar esa nueva voz y adaptó su manera de escribir canciones a su nuevo registro vocal. Según la propia PATTY GRIFFIN: "No puedo hacer lo que solía hacer vocalmente. Pero encontré maneras de seguir. Tuve que escribir canciones que mi voz pudiera cantar hoy, no las que mi voz podía cantar hace 10 años". Este proceso de pérdida, adaptación y aceptación está muy presente en CROWN OF ROSES, tanto lírica como sonoramente. Muchos críticos y fans han valorado justamente cómo convierte una experiencia tan dura en arte honesto y contenido emocional real. Dentro de la narrativa de estas nuevas canciones también encontramos temáticas relacionadas con la relación materno-filial, esta vez nos ha querido contar historias sobre mujeres, sobre la naturaleza, el tiempo y el legado, sobre la resiliencia y la esperanza. En cuanto a géneros y estilos PATTY GRIFFIN siempre se ha sentido muy cómoda dentro del folk, el alt country y la americana. Pero en este trabajo también encontramos algunos toques de blues, de gospel, muy sutiles, no excesivamente dominantes, pero sí como matices que aportan profundidad emocional. También hay momentos de sonido más íntimo, de arreglos minimalistas, de espacio para que la nueva voz de Griffin se exprese y despliegue todos sus registros. En cuanto a la crítica CROWN OF ROSES ha recibido una media de 84 sobre 100 que se distribuye de la siguiente manera: Uncut 90/100; AllMusic y Mojo 80/100 y HipHopDX y PopMatters 70/100. Por nuestra parte, CROWN OF ROSES representa un punto de inflexión en la carrera de PATTY GRIFFIN. No tanto porque cambie radicalmente lo que hace, sino porque es el momento en que todo lo que ha vivido: sus pérdidas, su enfermedad o sus dudas, lo incorpora a su arte de forma tan directa que ya no se siente separado de ella. Su voz con cicatrices, ya no suena como algo que hay que ocultar, sino como algo que aporta. La narrativa sobre su madre, los roles de mujeres, la naturaleza, la responsabilidad que tenemos con lo que dejamos... todo eso lo trae con sencillez, con elegancia, sin adornos innecesarios. ¿Es uno de sus mejores trabajos? Sí. Especialmente en términos de lo que significa ahora: el álbum que tenía que hacer, el álbum que expresa quién es ella hoy, no quién era. No sabemos si será el álbum más accesible para el oyente medio, pero en cuanto a integridad artística, profundidad emotiva, y coherencia con su trayectoria, creemos que CROWN OF ROSES está al nivel de sus mejores álbumes y no merece menos de un 90 sobre 100.  



MEJORES MOMENTOS: Way Up To The Sky, Born In A Cage, Back At The Start

MEDIA CRÍTICA: 84/100

NUESTRA VALORACIÓN: 90/100

ASHLEY MONROE - TENNESEE LIGHTNING


La última vez que hablamos de ASHLEY MONROE fue para hablar de Rosegold (2021) un álbum fallido, probablemente de los menos valorados de su discografía y poco tiempo después del lanzamiento de ese disco, Monroe comunicaba que tenía cáncer y que iba a comenzar a tratarse. El cáncer en su familia ya había estado presente. Sparrow (2018) uno de sus álbumes más aclamados, estaba dedicado a su padre que falleció de esa enfermedad. Afortunadamente, ASHLEY MONROE hace un tiempo que finalizó su tratamiento y hoy ya está recuperada y nos presenta un álbum ambicioso como TENNESSEE LIGHTNING en el que confluyen varias narrativas además de la superación de la enfermedad y la exaltación de la fé cristiana en algúnos momentos como en el corte final en el que sigue la tradición de Cash o Elvis y versiona innecesariamente Jesus Hold My Hand que roza el exhibicionismo de la espiritualidad que es algo que detestamos en este blog provenga de la religión que provenga y argumentamos que es exhibicionismo de la espiritualidad porque lo que percibimos es un uso casi testimonial o performativo de la fé en vez de algo verdaderamente integrado al discurso artístico del álbum. En lo que a nosotros respecta el álbum termina en el corte anterior y seguramente la inclusión de este tema va a bajar nuestra valoración final. Una pena, porque podría haber sido incluso mejor que Sparrow (2018) que sigue siendo su obra maestra. No obstante es un disco bastante rico que toca muchos más temas. Una de las cosas más interesantes del álbum es que Monroe no ofrece emociones limpias o unilaterales. Muchas canciones navegan en esa zona ambigua entre la tristeza y la alegría, entre la aceptación y la resistencia. Esa ambivalencia es muy humana, y le da profundidad emocional al disco. Habla sobre la celebración de la vida cotidiana con una mirada nostálgica, sobre el peso del pasado y la memoria. No es un álbum feminista, pero sí de autoafirmación femenina. El sur está presente también como paisaje emocional y simbólico. Aunque este trabajo está inevitablemente marcado por su enfermedad, Monroe no lo convierte en el tema central. Más bien, lo integra en una narrativa mayor, la de alguien que ha pasado por un umbral y ha salido con una visión más clara de quién es y qué quiere contar. El tono general del disco es más vitalista que solemne, y eso es revelador. En cuanto a géneros y estilos, después de su álbum fallido anterior, se ha dado cuenta que transitar hacia el pop igual no fue una buena idea y es mejor hacer un álbum que no traicione sus raíces country y que integre con fluidez otros géneros como Alt Country, Americana, Soft pop o incluso soft rock setentero, así como Gospel o Southern Soul. Como siempre ocurre con los álbumes de ASHLEY MONROE sus créditos son una fantasía. En esta ocasión ella se ha involucrado como productora y ha contado con la ayuda de Gena Johnson en esas labores. Pero por TENNESSEE LIGHTNING desfilan nombres como Brendan Benson, T Bone Burnett, Britney Spencer, Mary Stuart, Vince Gill, Waylon Payne, Karen Fairchild y Armand Hutton justo en la canción que eliminaríamos. En cuanto a la crítica, no entendemos muy bien como un trabajo como TENNESEE LIGHTNING solo recibe la reseña de un medio importante como es PopMatters con un 80 sobre 100. Todo parece indicar que más allá de su fandom, muy poca gente sabe que este disco existe. También influye que Monroe terminó con Warner en 2019 y sus dos discos posteriores son independientes. TENNESSEE LIGHTNING merecería mayor atención porque es su mejor álbum desde Sparrow (2018). Si tiene buenos publicistas y saben moverse, a lo mejor tendría una segunda oportunidad de cara a los Grammy. Porque merecería más de una nominación. Nuestra nota es de un 85 sobre 100 que podría haber sido un 90/100 si no hubiera incluido esa versión lúgubre de Jesus Hold My Hand y pensase más en todo tipo de públicos y no solamente en el de la América profunda.      


MEJORES MOMENTOS: Risen Road, The Touch, The Rod Pipe Dream, Magnolia, There You Are

MEDIA CRÍTICA: 80/100

NUESTRA VALORACIÓN: 85/100

THE BLACK KEYS - NO RAIN, NO FLOWERS


¿Qué ha pasado con THE BLACK KEYS? ¿Por qué sus últimos discos son tan complacientes con el gran público? ¿Por qué escuchas NO RAIN, NO FLOWERS y parece que estás escuchando un disco de Maroon5? Intentaremos dar respuesta a todas estas preguntas en las que vamos a basar nuestra reseña. En primer lugar aclararemos que NO RAIN, NO FLOWERS es un disco agradable de escuchar, muy radiable, con muchos hits un tanto genéricos que digeriríamos bastante mejor si no recordásemos a los THE BLACK KEYS de El camino (2011) de los que queda ya muy poco. En NO RAIN, NO FLOWERS se ha contado con productores externos como Patrick Carney, Rick Nowels, Daniel Tashian o Scott Storch, además del propio Dan Auerbach que últiamente es mucho más interesante cuando graba en solitario o produce para otros artistas. Todos estos productores lo único que han conseguido es darle un aire mainstream de manual a este álbum con arreglos más pulidos y una orientación a buscar el hit por el hit. Digamos que si El Camino (2011) supuso un pico en la carrera de THE BLACK KEYS, NO RAIN NO FLOWERS probablemente suponga otro pico, pero para mal y en una dirección totalmente opuesta. Si El Camino (2011) fue su cima expresiva y comercial, NO RAIN, NO FLOWERS es el momento donde lo comercial ha devorado lo expresivo. THE BLACK KEYS hoy parece más una plataforma de negocio musical que una banda a la que le corra sangre por las venas. Auerbach se reserva lo mejor para su sello Easy Eye Sound y sus grabaciones en solitario. Carney está más activo en producción y radio. El proyecto THE BLACK KEYS hoy es lo que le pasa a muchas bandas cuando ya no tienen nada que demostrar, quieren mantenerse vigentes, y tienen un público asegurado que les pide otro disco más como el anterior. Le ha pasado a los citados Maroon5 y también le pasa a Coldplay. ¿Por qué no les iba a ocurrir a ellos? Y ya que hablamos de Coldplay, nos gustaría decir algo positivo de NO RAIN, NO FLOWERS que puede sonar complaciente, prefabricado, y falto de garra, pero no llega al punto de ser emocionalmente falso como algunos discos recientes de Coldplay. Music of the Spheres (2021), por ejemplo. Hay en él, al menos, una capa de gusto musical real, cierta intención melódica que, aunque diluida, no suena totalmente hecha por algoritmo. El álbum está muy bien producido a nivel técnico. Suena bien, no hay errores que molesten en la mezcla. Esto, para muchos, entre los que nos incluimos, no es suficiente, pero por lo menos no es un desastre. Se nota que Auerbach aún sabe cómo armar una canción redonda, lo que pasa es que cuando está en THE BLACK KEYS ya no quiere incomodar a nadie. La crítica ha estado un tanto tibia con este álbum y no nos extraña. Según Albumoftheyear.org su media es de un 68 sobre 100 frente la de 71/100 que recoge Metacritic, como siempre obviando las malas valoraciones cuando se trata de un producto comercial. Así que nos quedamos con la media de Albumoftheyear.org esta vez, que se distribuye de la siguiente manera: The Skinny, Mojo, Record Collector y Classic Rock le otorgan la máxima puntuación que es un 80/100; AllMusic, DIY, Sputnikmusic, Rolling Stone, Clash, Uncut y The Needle Drop 70/100; The Arts Desk y The Independent 60/100 y las mínimas son las de Pitchfork, MusicOHM y Spectrum Culture con 54/100, 50/100 y 40/100 respectivamente. NO RAIN, NO FLOWERS es un disco de escucha fácil, pero que no deja huella. Está pulido, suena bien, y aún conserva cierta intuición melódica, pero ha perdido casi todo lo que alguna vez hizo vibrante a THE BLACK KEYS. No es tan cínico ni vacío como Coldplay en su etapa más comercial, pero es lo más cerca que la banda ha estado de convertirse en una versión adulta y domesticada de sí misma. Por todo esto nuestra valoración se queda en un 60 sobre 100 y estamos siendo muy generosos porque hubo un tiempo en que los amamos. Pero merecería mucho menos.    


MEJORES MOMENTOS: The Night Before, No Rain No Flowers, Baby Girl, On Repeat, Men In A Mission...

MEDIA CRÍTICA: 68/100

NUESTRA VALORACIÓN: 60/100

TOM GRENNAN - EVERY I WENT LED ME TO WHERE I DIDN'T WANT TO BE


EVERYWHERE I WENT LED ME TO WHERE I DIDN'T WANT TO BE es el cuarto álbum de estudio de TOM GREENAN. Un álbum que comienzas a escucharlo y notas que las tres primeras canciones son grandilocuentes, sobreproducidas y excesivas, esperas que algo cambie y que entre otra canción que haga de contrapunto y pueda ofrecer otra visión. Pero nunca llega. Todo el disco es grandilocuente, sobreproducido y excesivo y nos encontramos con el principal problema que nos hace pensar que los álbumes tal y como los conocemos, un día dejarán de existir. Porque las canciones de este nuevo trabajo pueden funcionar por separado, seguramente muchas de ellas serán singles y acumularán millones de reproducciones. Pero cuando las escuchas todas juntas como álbum, es una avalancha sonora que nunca afloja. No hay matices, ni momentos de respiro o contraste emocional. Es como si todo el álbum estuviera gritando sus sentimientos desde un estadio, con luces de neón y fuegos artificiales… incluso cuando lo que está diciendo podría haber funcionado mejor en voz baja. Esta misma crítica se la podríamos haber hecho a American Heart (2025) de Benson Boone (Que tuvo unas críticas terribles y que nosotros ni nos vamos a molestar en reseñar) porque ambos tienen en común una producción maximalista. Todo suena grande, limpio, épico, con capas y capas de sonido. Cada canción parece diseñada para sonar bien en una playlist editorial de Spotify o en TikTok, no para formar parte de un todo coherente. Incluso las baladas se sienten hinchadas, como si hubiera miedo al silencio o a la fragilidad. También se puede hablar en ambos casos de grandilocuencia emocional o lo que es lo mismo, letras cargadas de dramatismo: rupturas, ansiedad, crecimiento personal... Pero todo se dice a gritos, sin espacio para la sutileza. Las canciones se convierten en "eventos emocionales" más que en exploraciones reales de sentimiento. Y por supuesto trabajando con la mentalidad del single, no del álbum. Se nota que el enfoque es: “cada canción tiene que poder ser un hit”. No hay intención narrativa, ni arco emocional, ni estructura pensada a largo plazo. Se pierde la oportunidad de mostrar vulnerabilidad o construir una identidad artística más sólida. En ambos casos, el álbum no parece una necesidad expresiva del artista, sino una consecuencia lógica de tener que capitalizar el éxito previo. ¿Y por qué esto es tan común? Porque en el ecosistema actual, el álbum ha dejado de ser una apuesta artística para pasar a ser una estrategia de consolidación. El proceso es este: Te haces viral o generas hype con un par de singles. La discográfica ve el tirón. Hay que aprovechar la ola, por lo que lanzas un álbum. Pero como nadie escucha discos enteros… nadie se esfuerza mucho en construir uno. Es decir: El álbum es un envoltorio, no una obra en sí misma. Y esto es exactamente lo estamos señalando: la industria ha dejado de exigirle a los artistas que hagan buenos discos, y les exige simplemente que encadenen canciones vendibles. Afortunadamente en este blog hablamos muchísimo más de las excepciones que confirman esa regla. Pero la situación actual es esa y EVERYWHERE I WENT LED ME TO WHERE I DIDN'T WANT TO BE representa la manera de hacer y consumir música hoy día. En cuanto a las valoraciones críticas este álbum ha conseguido una media de 50 sobre 100 gracias a las valoraciones de Rolling Stone Uk con un 60/100 y The Arts Desk con un 40/100. Por nuestra parte, si habéis llegado hasta aquí, con todo lo que hemos dicho, no tiene ningún sentido que salvemos este álbum con una nota superior a esas dos. No, no lo tiene. Pero ya sabéis que cuando nos molestamos en escribir una reseña es porque hemos visto algo positivo y a pesar de todo, TOM GREENAN siempre nos ha parecido interesante aunque esta vez haya caído en todas las trampas de las discográficas. Como decimos siempre, esto no va a ser siempre así y llegará un momento que sus canciones tengan menor interés, su discográfica se deshaga de él y empecemos a ver a ese artista que muchos queremos ver. Nuestra nota es un 58 sobre 100 aunque sea un auténtico rosario de hits para Tik Tok.    



MEJORES MOMENTOS: higher, Boys Don't Cry, Full Attention, Shadowboxing

MEDIA CRÍTICA: 50/100

NUESTRA VALORACIÓN: 58/100

ALISON GOLDFRAPP - FLUX


Para hablar de FLUX de ALISON GOLDFRAPP nos tememos que tenemos que hacer una pequeña introducción nostálgica y hablar de la moda Chill Out en España que fue un fenómeno que sirvió como paraguas para meter desde downtempo elegante hasta compilaciones infames vendidas en gasolineras con portadas de puestas de sol y nombres como Buddha Ibiza Dreams Vol. 24. Y ahí, por supuesto, Goldfrapp, tenía su lugar asegurado con temas como Lovely Head o Pilots que, sacados de contexto, parecían hechos para pincharlos en una terraza con mojitos, aunque en realidad tenían una oscuridad y rareza mucho más ricas que todo ese envoltorio de fondo de spa barato. Recuerdo que no tenía nada en contra de Goldfrapp ni de ninguna banda que se vió metida en esa moda entre 2000 y 2005, los que me caían mal eran los que te miraban por encima del hombro y te decían que esa era la música que tenías que escuchar, máxime cuando la etiqueta Chill Out se convirtió en un auténtico coladero en España que dejó pasar a gente como Luis Cobos incluso. El chiste se cuenta solo. Pues bien, no dejo de pensar en toda esa gente enfrentándose hoy a FLUX de ALISON GOLDFRAPP con ese sonido más clubber y hedonista sin pedir perdón por ser directamente petarda. Algo muy interesante porque rompe con esa imagen refinada y pretenciosa que muchos snobs del Chill Out le proyectaban en aquel momento. Esos mismos, deben estar rasgándose las vestiduras ahora mismo si escuchan FLUX, un giro hacia el Glitter. Aunque para ser rigurosos, también hay que decirle a toda esa gente que Goldfrapp nunca fue estrictamente Chill Out. De hecho, en cuanto pudieron, se soltaron el moño con Black Cherry (2003) -Nuestro álbum favorito de su etapa como banda-, que ya tiraba más al glam y al electroclash, alejándose de esa imagen de banda para ambientar tiendas de ropa cara. ALISON GOLDFRAPP es una artista con más de dos décadas de trayectoria que empezó con un sonido etéreo, cinematográfico y arty en Felt Mountain (2000), se transformó en diva electro-glam con Black Cherry (2003), y luego ha ido moviéndose entre lo sofisticado y lo pop con elegancia. Podría haberse acomodado fácilmente en un perfil más “respetable”, más “veterana cool” o incluso nostálgico. Pero no. Se lanza con FLUX a la pista de baile sin pedir perdón, abrazando sin complejos el petardeo electrónico actual, el brillo sintético, los beats directos, y un sonido más hedonista que cerebral. Eso a algunos críticos les cuesta digerirlo. Porque parece que cuando una artista con su recorrido se lanza a hacer un disco claramente orientado al baile, con momentos casi eurodance o clubber, enseguida aparecen los adjetivos como "ligero", "poco ambicioso", "superficial"... como si por no ser introspectivo o conceptual estuviera por debajo de sus estándares anteriores. Pero ese juicio ignora algo importante: la libertad artística también incluye el derecho a pasárselo bien, a ser frívola si te da la gana, y a evolucionar sin pedir permiso. Y en realidad, si uno mira en perspectiva, Goldfrapp siempre ha tenido una vena mamarracha genial, juguetona y disfrutable. Lo que pasa es que ahora Alison lo hace en solitario, sin Will Gregory, y se nota que ha querido liberarse de cierta solemnidad. FLUX no es tanto un desvío como una culminación lógica de ese deseo de moverse, de mutar. Así que lo tenemos muy claro. Que alguien con una carrera como la de ALISON GOLDFRAPP venga en 2025 con un álbum así no es una bajada de nivel. Es más bien una especie de acto de desobediencia estética: "¿Esperabas elegancia contenida? Pues toma bombo a negras, lentejuelas y sudor de club." Y la verdad: eso, hoy, se agradece mucho más que otro disco introspectivo con cuerdas y silencios reverberados. En cuanto a la crítica, Metacritic le da un 71/100 de media pero nos vamos a quedar con el 65 sobre 100 de albumoftheyear.org porque recoge muchas más reseñas. Y aunque hay medios como AllMusic, The Line Of Best Fit y Record Collector que le otorgan un 80/100 como nota más alta, muchos otros medios han optado por el 60/100 (The Skkinny, Uncut, Mojo, The Independent, The Arts Desk...). Pero Far Out Magazine le da la puntilla con un 30/100. Por nuestra parte ya ha quedado claro que nos gustan este tipo de incursiones que deja descolocada a la crítica y tenemos que reconocer que el fin de semana que se editó este álbum supuso un soplo de aire fresco en comparación con otros más aburridos que nos tocó escuchar. Nos unimos al grupo de los de la máxima nota con un 80 sobre 100. Y que nadie se piense que esto es un disco menor y fácil de hacer porque en el apartado técnico ha necesitado tres productores más, además de la propia ALISON GOLDFRAPP que enriquece el universo Synthwave.    



MEJORES MOMENTOS: Find Xanadu, Hey Hi Hello, Reverberotic, Sound & Light...

MEDIA CRÍTICA: 65/100

NUESTRA VALORACIÓN: 80/100

BLUSH - BEAUTY FADES, PAIN LASTS FOREVER


Y terminamos este post de álbumes repescados con la nota más exótica. Se trata de BLUSH una banda asiática, concretamente de Singapur que acaba de publicar su segundo álbum de estudio titulado BEAUTY FADES, PAINT LASTS FOREVER. BLUSH crea música en el espectro Indie pop, Dream Pop e Indie Alternativo. Aunque en este álbum tiene como colofón una pequeña pieza maestra del rock alternativo que se diferencia del resto del álbum titulada Swallowing 999999 Needles, uno de los cortes más intensos del álbum, en el que se combinan voces suaves y momentos de gritos y distorsión, reflejando ese contraste tan presente en el disco. Singapur no tiene un mercado tan importante como Corea del Sur, pero poco a poco empiezan a salir también bandas interesantes que por supuesto no estarían adscritas al movimiento K-Pop que es exclusivamente Surcoerano. Por si alguien se lo ha preguntado, tenemos que decir que no hay ninguna etiqueta similar para la música que se hace en Singapur porque muchos artistas escriben y cantan en inglés, lo cual los inserta directamente en circuitos angloparlantes globales y hace menos necesario tener esa etiqueta local distintiva. En este segundo álbum la formación es la siguiente: Soffi Peters (vocalista) y Daniel Pei (bajo). A ellos se unió Darell Laser en guitarra, mientras que Jared Lim que ya había colaborado previamente y vuelve como productor y guitarrista colaborador. Una de las intenciones de la banda con su nuevo álbum es jugar con la tensión entre lo “dulce” de las melodías pop y momentos más oscuros, ruidosos o distorsionados. Volviendo al hecho de que canten en inglés, en una primera escucha si no tienes toda la información biográfica que os estamos dando, es muy probable que ubiqueis este disco dentro del mercado europeo, concretamente en el anglosajón. Porque las letras están en un inglés fluido y natural, sin acentos marcados. La vocalista, Soffi Peters, tiene una voz suave, casi etérea, que recuerda mucho a artistas británicas como Hope Sandoval (Mazzy Star) o Harriet Wheeler (The Sundays). Además, los títulos y frases tienen ese tono melancólico y poético que suele asociarse con bandas del Reino Unido o del circuito alternativo de Estados Unidos. En ese sentido, saber que es una banda asiática podría generar ciertos prejuicios y si te enfrentas a BEAUTY FADES, PAINT LASTS FOREVER es un buen álbum que no tiene nada que envidiarle a los mejores productos indies británicos o americanos. En cuanto a la crítica, ningún medio importante lo ha reseñado, ni le ha dado una valoración numérica como para que los agregadores de críticas lo recojan. Ni siquiera en el apartado de Albumoftheyear.org en el que son los usuarios de esa página los que valoran. Así que tendréis que confiar en nuestro criterio. Este álbum no merece menos de un 85 sobre 100, es un álbum sólido, tiene identidad artística, tiene momentos destacables y cohesión. Pero también tiene espacio para crecer o arriesgar más y es una banda que logró algo importante: Trascender su origen y ser escuchados por lo que hacen, no por lo que representan. En ningún momento se siente como si este álbum fuera un trampantojo por que ellos no sean británicos. No molesta que suene como una banda británica, no decepciona que no lo sea y no nos parece que finjan nada, porque no lo hacen. Es un álbum muy recomendable al que le vamos dar todo nuestro apoyo de aquí a Diciembre. Porque si algo nos gusta de nuestro trabajo es descubrir bandas tan interesante como BLUSH.



MEJORES MOMENTOS: X My Heart, Poison The Well, Heartbreak Cafe, Swallowing 999999 Needles... 

MEDIA CRÍTICA: ----

NUESTRA VALORACIÓN: 85/100


lunes, 1 de julio de 2019

THE BLACK KEYS: ROCK PARA EL VERANO.


Si no fuera porque tenemos siempre muy presente a Dan Auerbach ya sea en solitario o creando esas maravillosas producciones a otros artistas, como la gran sorpresa de este año que supuso Walk Through The Fire (2019) de Yola, casi nos habríamos olvidado de THE BLACK KEYS porque no teníamos noticias de ellos desde Turn Blue (2014).
El verano del 2019 ha sido el momento perfecto para reaparecer con LET'S ROCK. Y es que independientemente que este disco sea mejor o peor en la discografía del dúo, han llegado en un momento muy oportuno en el que a todos nos apetece escuchar estas nuevas canciones. Y sinceramente, no creemos que nadie del público se sienta decepcionado con este trabajo que homenajea a la guitarra eléctrica y nos ofrece algunas de las canciones rockeras con más garra de estos últimos tiempos en los que todo ya está inventado. Obviamente, esto también lo está. Es un trabajo que tiene mucho más que ver con El Camino (2011) que con Turn Blue (2014). Pero consiguen que suene con muchísima más frescura que otros trabajos de otros artistas que se toman demasiado en serio a ellos mismos. 
La silla eléctrica de la portada forma parte de la inspiración de este trabajo. Según Dan Auerbach está relacionada con la ejecución del asesino convicto Edmund Zagorski y sus últimas palabras antes de morir, que fueron precisamente: "Let's Rock".




En cuanto a la crítica... Mucho menos de lo que se merece según nuestro critierio: The Guardian, The Independent, Rolling Stone y AllMusic (80); The Line Of Best Fit (75); Paste Magazine (72); Glide Magazine y Uncut (70); Mojo y NME (60) y Clash Music (50). Esto se traduce en una media de 74 sobre 100. Nos gustaría saber en qué estaban pensando los críticos de Mojo, NME y Clash para puntuar tan bajo. Se nos ocurre que el sonido quizás sea reconocible y recuerde demasiado a El Camino (2011) que tampoco es motivo para cargárselo, porque es uno de los mejores álbumes de la banda. Quizás estaban esperando un doble mortal con tirabuzón, porque los niveles de exigencia a según que artistas aumentan disco tras disco. Y lo que se han encontrado es bastante similar a lo que ya conocían. Nosotros pensamos que todo lo que nos han regalado con este LET'S ROCK que es un gran disco, se va a valorar mucho mejor a largo plazo y dándole una puntuación de la que no nos arrepintamos dentro de seis meses, creemos que es injusto otorgar menos de un 88 sobre 100.




VALORACIÓN EXQUISITECES: 88

MEDIA DE LA CRÍTICA: 74

lunes, 29 de diciembre de 2014

LOS MEJORES ÁLBUMES DEL 2014: PUESTOS 30-21


Seguimos con lo mejor del 2014 y a continuación repasaremos los puestos del 30 al 21. Si te has perdido nuestra presentación de la lista y las posiciones que van del 50 al 41 y del 40 al 31 las puedes ver AQUÍ y AQUÍ.

Aunque os los recordamos igualmente:


-Nº50: LYKKE LI - I NEVER LEARN
-Nº49: MORRISSEY - WORLD PEACE IS NONE YOUR BUSSINES
-Nº48: FIRST AID KITT - STAY GOLD
-Nº47: DAMIEN JURADO - BROTHERS AND SISTERS OF THE ETERNAL SON
-Nº46: KATY B - LITTLE RED
-Nº45: PERFUME GENIUS - TOO BRIGHT
-Nº44: SUZANNE VEGA - TALES OF THE REALM OF THE QUEEN OF PENTACLES
-Nº43: PALOMA FAITH - A PERFECT CONTRADITION
-Nº42: MIRANDA LAMBERT - PLATINUM
-Nº41: CHARLOTTE MARTIN - WATER BREAKS STONE


-Nº40: IMELDA MAY - TRIBAL
-Nº39: ANASTACIA - RESURRECTION
-Nº38: VIENNA TENG - AIMS
-Nº37: BROKEN BELLS - AFTER THE DISCO
-Nº36: THE PIERCES - CREATION
-Nº35: RAY LAMONTAGNE - SUPERNOVA
-Nº34: JENNIFER NETTLES - THAT GIRL
-Nº33: SPOON - THEY WANT MY SOUL
-Nº32: CHRISSIE HYNDE - STOCKHOLM
-Nº31: TINA DICO - WHISPERS

Continuamos con nuestro viaje...

Nº30

INGRID MICHAELSON
LIGHTS OUT


Nunca hemos ocultado nuestra admiración por INGRID MICHAELSON. Su LIGHTS OUT fue uno de los discos más esperados y celebrados este año por EXQUISITECES. Lo que nos encontramos... Pues una Michaelson muy prolífica, con muchísimas colaboraciones con otros artistas indies de su misma cuerda y un álbum de lo más variado. Ahora que el disco lleva un tiempo y que lo conocemos como la palma de nuestra mano, tenemos que decir que no nos gusta demasiado la selección de singles que se le está haciendo. Nosotros apostamos más por la Ingrid Michaelson de Wonderful Unknown que por la de Boys Chase Girls o la de Afterlife. Que son gemas del pop contemporáneo pero nosotros preferimos a Ingrid Michaelson en otros registros algo más intimistas. Por lo demás, un álbum de lo más recomendable.




Nº29

HOOZIER
HOOZIER



Una de las grandes revelaciones de este año ha sido el irlandés HOZIER que ha conseguido que su single Take me to the church se convierta en un hit planetario nominado incluso a mejor canción del año a los Grammy del 2015. Hozier es uno de los pocos debutantes de esta lista que, tras los dos Eps de rigor para testar al público, publicaba su larga duración en el mes de Septiembre de este año en su Irlanda natal y en octubre en el resto del mundo. La acogida ha sido mucho mayor en el mercado americano -que les encanta los artistas irlandeses- que en el europeo. Pero, de momento, todo el que conoce este trabajo no queda indiferente y nosotros le hemos reservado este puesto Nº29 en nuestra lista. Lo recomendamos encarecidamente para quien no lo conozca. 



Nº28

PASSENGER
WHISPERS



WHISPERS tiene más virtudes que defectos, si es que tuviera alguno. Para empezar, Mike Rosemberg -el artífice de PASSENGER- no ha intentado repetir los esquemas de un hit como Let Her Go, ni ha hecho ningún tipo de concesiones para vender más discos, precisamente ahora que gracias al grandísimo éxito de su álbum anterior, ya no es un artista minoritario. Es más, se reafirma como cantautor folk para lo bueno y lo malo, y sus canciones suenan aún más folkies que las de sus álbumes anteriores. El único cambio que encontramos reside en una excelente producción musical muchísimo más ambiciosa con cuidadísimos cortes que son realmente emocionantes. WHISPERS es ese disco que lo tiene todo, desde canciones enérgicas con una sección de cuerdas de erizarte el vello, hasta delicadas baladas. Once excelentes cortes que revalidan nuestra teoría de que el éxito te llega cuando además de talento, hay un trabajo hecho detrás y en esta ocasión Mike Rosemberg se ha superado.



Nº27

JONATHA BROOKE
MY MOTHER HAS 4 NOSES



JONATHA BROOKE cumple tres décadas en la música y está teniendo una carrera bastante más interesante y atípica que las de otras cantautoras coetáneas, ya que pocas son capaces de embarcarse en proyectos tan complicados como los que ella asume. Cómo contarnos la historia de los últimos días de su madre aquejada de Alzheimer en forma de musical en MY MOTHER HAS 4 NOSES, entre monólogos y canciones -Aunque el disco solo incluye las canciones- que lleva representando con éxito todo este año en el Off Broadway con toda la crítica neoyorquina alabando la literatura que reside en sus textos y en las letras de sus canciones, su calidad vocal y su debut como actriz. El hecho de que sea un musical lo convierte en una elección poco ortodoxa para esta lista. Pero es que el álbum tal y como se presenta, podría pasar como cualquier otro álbum de la impecable discografía de la Brooke. Es más, estamos convencidos de que cuando acabe la gira próxima con el musical My Mother Has 4 Noses, recuperará algunos de sus cortes para sus conciertos habituales en directo. Como esta presentación de The Wind en acústico para una emisora de radio.




Nº26
  
THE BLACK KEYS
TURN BLUE


Las expectativas estaban muy altas con este TURN BLUE de THE BLACK KEYS, sobre todo después del éxito de su álbum anterior El Camino (2011) que los colocó en el ojo del huracán tras años muy duros de trabajo detrás. Así que no exentos de presiones, editaron Turn Blue con la ayuda del productor Danger Mouse y el resultado fue un disco bastante más accesible a todos los oídos que cualquier trabajo anterior. Y ha sido valorado muy positivamente por la crítica. Es más, suponemos que aparecerá en otras listas de lo mejor del año. A nosotros nos ha parecido el mejor álbum de la discografía de esta banda a pesar de no tener un gran hit para recordar como Lonely Boy de su trabajo anterior. 





Nº25

DAMON ALBARN
EVERYDAY ROBOTS



Sinceramente, no esperábamos ni de lejos que EVERYDAY ROBOTS, el álbum debut de DAMON ALBARN fuese tan bueno. Ni en el más remoto de nuestros sueños. Parece que Brian Eno -el productor- sigue en perfecta forma y se sabe adaptar a los tiempos como nadie. Everyday Robots se presenta como un trabajo muy personal de su autor al que le conocemos otros registros muy distintos con Blur o Gorillaz, su banda virtual. Registros que, por otra parte, se han quedado algo obsoletos. Y en la actualidad, quizás no aguantarían ni una escucha porque no han superado el paso del tiempo. Probablemente, este trabajo sea lo mejor que ha hecho en su vida.




Nº24

ED SHEERAN
X



X de ED SHEERAN es un álbum nominadísimo a los Grammys, incluyendo la categoría de mejor álbum del año, nosotros seguimos teniendo nuestras reservas con este trabajo. Primero por su irregularidad, segundo por una marcada falta de identidad. Sheeran se parece a tantísima gente, que nos gustaría que por una vez se pareciera a Ed Sheeran. Y tercero, porque hay que hacer algo con esa tendencia a incluir un rap en sus canciones. Su público potencial huiría del Hip-Hop.
Y vosotros os preguntaréis: "Entonces... ¿Por qué ha entrado en la lista?" Y para ser honestos tenemos que decir que se merece estar aquí porque todo lo que el álbum tiene de bueno, es muy, muy, muy bueno. Recuerdo que cuando lo reseñamos, nuestra crítica fue bastante tibia precisamente por su irregularidad. Pero también reconocemos que quizás le exigimos mucho más que a cualquier otro intérprete, después de su excelente álbum debut.




Nº23

THE BOTH
THE BOTH


Siempre que aparezca el nombre de AIMEE MANN puede ser entre excelente y obra maestra. Y si encima, se le suma un músico de la talla de TED LEO, merece la pena la escucha porque la calidad está más que garantizada. 
Esto es THE BOTH un nuevo proyecto musical de estos dos monstruos que ha brillado en los escenarios yanquis en la última temporada. Sin ninguna duda, uno de nuestros discos preferidos de este 2014 que finalmente y muy a nuestro pesar ha aterrizado en el puesto Nº23. Una colección de gemas del mejor rock americano contemporáneo. Muy recomendable. 
Estrenamos Volunteers of America un clip que no estaba disponible cuando escribimos la primera reseña.



Nº22

SIA
1000 FORMS OF FEAR



Hablamos anteriormente de SIA, su enfermedad de Graves, su rechazo a la fama y su tendencia a esconderse detrás de esa peluca rubia "Blonde Bob", que es su marca, para no enfrentarse y asumir 1000 FORMS OF FEARS uno de sus trabajos más personales, íntimos y con una dureza superlativa. Ella prefiere despistarnos con demasiadas excentricidades que la gente empieza a no comprender, como cantar cara a la pared o el hecho de que regalase a sus fans vía Twitter sus premios Aria de la música australiana -El equivalente de los Grammys en aquel continente- ¿Hará lo mismo con los Grammys a los que está nominada? Lo cierto es que el talento de SIA ha tocado techo con este trabajo. Y ahora es el momento de recoger las recompensas que son los premios y que aparezca en listas como esta. Claro que... Eso a ella le importa un bledo. O, al menos, eso es lo que quiere que pensemos.





Nº21

RUMER
INTO COLOUR


Aunque es un disco que no aparecerá en ninguna otra lista porque se editó en noviembre y la mayoría de ellas ya estaban cerradas -Y para las del año que viene ya nadie se acordará de él, ni de ningún otro disco que se publicara cuando se cerraron las listas. Porque siempre se recuerda lo más reciente que se publica- estamos encantados de recuperar a RUMER y su INTO COLOUR en el puesto Nº21. Un disco que gana a medida que lo escuchas más y que siempres descubres matices distintos escondidos en la voz de Rumer. Además de poseer una producción impecable -Dangerous es una muestra de ello- Cabe destacar también la labor de Rumer como compositora y letrista, muy involucrada en sus cortes más intimistas.


martes, 12 de febrero de 2013

GRAMMYS 2013: PREMIOS MUY REPARTIDOS Y GRANDES SORPRESAS.

GOTYE & KIMBRA

Un año más que estos premios no nos dejan indiferentes, con un giro final que pocos esperábamos. Especialmente cuando THE BLACK KEYS destacaba con muchísima diferencia durante toda la gala, obteniendo cuatro premios importantes, incluido el de su productor Dan Auerbach...

THE BLACK KEYS

...Pero luego va y ocurre lo inesperado... Los premios gordos de la noche se lo llevan MUMFORD & SONS cuando proclaman BABEL como mejor álbum del año y GOTYE con la mejor Grabación del año para su Somebody That I used To Know.

MUMFORD & SONS
Grabación del año es el premio más importante de la noche y se diferencia del de Canción del año en que el primero premia a los productores y el segundo a los autores, que este año no fueron otros que los chicos de FUN. y su We are Young. Que además se convirtieron en la banda revelación del año -Best New Artist- JACK WHITE, ALABAMA SHAKES y THE LUMINERS en cambio, se fueron de vacío.

FUN.

Y tuvimos un pálpito erróneo con FRANK OCEAN porque intuíamos que, como hype que ha sido, iba a arrasar y al final solamente consiguió uno de los premios a los que estaba nominado. Algo que nos parece bastante justo por otro lado.
Y a continuación repasaremos estos premios más detenidamente. Pero ya sabéis que haremos especial hincapié en todos aquellos premiados que no desentonen con la línea editorial del blog. Si queréis ver la lista completa de premiados, pinchad AQUÍ.


Aunque este blog siempre ha apostado mucho por MUMFORD & SONS, estábamos convencidos de que este sería el año de THE BLACK KEYS que se pueden ir contentos con sus cuatro premios, pero es una pena que no hayan culminado en el resto de categorías importantes. En cualquier caso, se trata de una banda con una impecable trayectoria que no ha trascendido al gran público hasta la publicación de EL CAMINO. Así que a partir de este momento, creemos que habrá más oportunidades de futuras nominaciones y premios en categorías más importantes. Lo mejor de estos chicos está por venir...


 



GOTYE consigue un pleno de tres: Grabación del año para SOMEBODY THAT I USED TO KNOW, mejor colaboración de duo o grupo por la participación de Kimbra y Mejor álbum de música alternativa para Making Mirrors. Y no tenemos demasiado que decir porque llevamos todo el año dando la lata con Gotye. Pero pocas nominaciones y premios son para un artista tan revolucionario.




Como ya comentamos en la entrada anterior que realizamos sobre nuestros nominados a los premios Grammy, MUMFORD & SONS se han consolidado con este segundo álbum y ha conquistado el mercado americano. Y ya sabéis que en los Grammy, los votantes americanos suelen rendirse ante bandas europeas como U2 o Coldplay. Y en un principio, se hablaba de que podía ser la noche de MUMFORD & SONS pero eso fue algo que no se supo prácticamente hasta el final ya que perdieron en todas las otras categorías que competían excepto en la de Video en formato largo para el documental BIG EASY EXPRESS dirigido por Enmett Malloy, que no deja de ser una categoría menor. Y, por supuesto, la de mejor álbum del año. Algo que ha hecho que la prensa de hoy los incluya en todos los titulares.



Los que deben estar contentos son los chicos de FUN. que se han llevado el Grammy a la mejor canción del año por WE ARE YOUNG y el de banda/artista revelación -Best New Artist-, una de las más reñidas con gente como Alabama Shakes, Frank Ocean o The Lumineers que también han tenido un excelente año. A priori, FUN. no estaba entre nuestros favoritos a pesar de que en este blog los hayamos destacado en otras ocasiones. Porque una cosa es que reconozcamos que tienen cierta calidad y otra muy distinta que consideremos que merecen un premio. Para comenzar para nosotros la canción del año es Somebody That I Used To Know de Gotye, aunque no haya sido nominada en esa categoría. Y la banda revelación del año, es The Lumineers. Aún así, nos alegramos de su éxito en los premios. Cómo el vídeo de este tema lo hemos colgado demasiadas veces, os dejamos con una versión acústica en la que Janelle Monáe brilla mucho más que en la versión del álbum.






A los premios obtenidos por ADELE el año pasado, hay que sumarle este de Mejor pop Solo Performance por SET FIRE TO THE RAIN de su álbum/DVD Live at Royal Albert Hall. Un premio que es de pedrea para ella, pero que deja en un lugar horrible a sus otras competidoras. A las que es capaz de ganar hasta durmiendo.
De todas formas, más vale que se ponga a trabajar duro en su próximo álbum. Porque ha conseguido auténticos hitos: Superar a The Beatles en permanencia en las listas, acercarse al Thriller de Michael Jackson consiguiendo que uno de sus álbumes -21- sea el disco más vendido durante dos años consecutivos -Cómo ocurrió con Thriller- y cuanto más expuesta esté, más afilarán los cuchillos para cargársela. De hecho, desde que hasta mi portera sabe quien es ADELE, los blogs más cool que antes hablaban de ella cuando la conocían en su casa a la hora de comer, ya no la sacan.




American Idol se ha convertido en una cantera de jóvenes talentos en Estados Unidos, si Kelly Clarkson ha ganado el premio al mejor álbum de pop por Stronger. En la categoría de Country vuelve a brillar CARRIE UNDERWOOD, -mejor solo performance y mejor canción Country para BLOWN AWAY- que hoy por hoy ha tomado el relevo de otras artistas como Shania Twain o Faith Hill y se ha convertido en la princesa del género y si no nos creéis, solo tenéis que echar un vistazo a la portada del disco... No es el tipo de cantante Country que más nos gusta, pero consideramos que tanto Kelly Clarkson en el pop como Carrie Underwood en el Country están siendo bastante honestas.




Ya dijimos en su momento que SLIPSTREAM de BONNIE RAITT había pasado desapercibido por estos lares y es un disco excelente que no entendemos demasiado bien como no ha estado nominado en categorías más potentes como en los buenos tiempos de Raitt en los Grammy. Al final, se tuvo que conformar con el único premio por el que competía: Mejor álbum de americana. Esta canción se llama RIGHT DOWN THE LINE Disfrutadla...




Ya sabéis que solemos pasar de puntillas por las categorías de R&B porque consideramos que el R&B está muerto. Y que Frank Ocean se convierta en el abanderado del género este año, tampoco es demasiado alentador. Pero comprobar que se haya premiado un álbum como BLAK RADIO de ROBERT GLASPER EXPERIMENT que cuenta con colaboraciones tan interesantes como esta de ERYKAH BADU, nos devuelve las esperanzas de que el género se revitalice -Aunque seguimos pensando que son los británicos quienes tienen la llave para hacerlo-. Los otros nombres de los premiados en las categorías de R&B además de Ocean... Los de siempre: Beyoncé, Usher y ese hortera de bolera nuevo que se hace llamar simplemente Miguel.





Otra de esas Delicatessens que encontramos entre los premiados es lo último de ESPERANZA SPALDING que ya tiene experiencia en esto de ganar Grammys. Esta vez ha sumado dos más. Uno a la mejor interpretación de Jazz vocal por RADIO SONG perteneciente a su álbum RADIO MUSIC SOCIETY y otro, a los arreglos musicales de este mismo álbum.



TAYLOR SWIFT además de las nominaciones que ha recibido por su último hit, se guardaba un as en la manga. SAFE AND SOUND, Su colaboración con THE CIVIL WARS para la película Los Juegos del Hambre. Que consiguió uno de los dos Grammy a los que optaba, el de mejor canción compuesta para el cine. Un premio para la propia Swift y los dos miembros de The Civil Wars que son los autores de la canción.




Además de los legendarios Chick Corea o Pat Metheny Unity Band en las categoría de Jazz o Dr. John en la categoría de Blues. El mejor álbum de pop tradicional fue a parar a otra leyenda viviente: PAUL McCARTNEY por su álbum navideño KISSES ON THE BOTTOM compitiendo con sendos álbumes navideños de Carole King y Michael Bublé. I'M GONNA SITRIGHT DOWN... es uno de los motivos por lo que este premio ha sido merecidísimo.




Y para finalizar nos quedamos con ONCE, THE NEW MUSICAL. ¿Recordáis ONCE? Aquella maravillosa película protagonozada por GLEN HANSARD y MARKETA IRGLOVA de la que hablamos en estas páginas a las pocas semanas de que EXQUISITECES existiera. Pues ya tiene versión musical triunfando en Broadway. Hace tiempo que escuchamos el disco y no veíamos la manera de hablar de él. El hecho de que haya sido premiado como el mejor álbum de un musical de teatro nos facilita bastante las cosas para recomendarlo y decir que si visitáis Broadway o Londres, no dejéis de ver este musical. Porque es complicado que lo tengamos en España. Y si lo traen, mejor ni imaginar el repertorio de The Swell Season traducido al Español.





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