Cuando Amanda Shires terminó de grabar su último trabajo con el productor Dave Cobb se le ocurrió la idea de formar un Supergrupo de Mujeres del Country al estilo del legendario Supergrupo masculino The Highwaymen (Johnny Cash, Waylon Jennings, Kris Kristofferson y Willy Nelson), cuando le comentó esta idea a Dave Cobb, este se sumó al proyecto como productor y le recomendó que se pusiese en contacto con Brandi Carlile. El resto, es historia; THE HIGHWOMEN se completó con la ascendente Maren Morris y con Natalie Hemby que quizás sea la menos conocida de las cuatro a pesar de tener un excelente currículum como compositora de canciones para otras estrellas del country.
Y si no era suficiente la presencia de estas cuatro grandes, en el apartado de colaboraciones nos encontramos a Yola Carter -simplemente increible, de lo mejor del álbum- y a Sheryl Crow. El resultado es un excelente disco con un contenido del Siglo XXI que se diferencia de los discos Country de otras épocas en que las mujeres tienen la voz y la palabra. Formalmente, Dave Cobb que es un productor con tendencia al rupturismo y de vocación renovadora del Country, ha preferido seguir los esquemas del Country Clásico que han marcado los autores de las canciones. Ni que decir tiene que el movimiento feminista #MeToo está muy presente en este trabajo. En la composición de casi todas las canciones participan las cuatro artistas pero también cuentan con co-autores de lujo como Ray Lamontagne, Jason Isbell, Dan Layus, Miranda Lambert o los gemelos Hasenroth.
En cuanto a la crítica, la media obtenida es un injusto 79 sobre 100 resultante de once reseñas: Variety (95); Paste (89); Cos (83); Exclaim, AllMusic y Rolling Stone (80); PopMatters, Slant, American Songwriter y HipHop DX (70) y The Guardian (60).
Una virtud que tiene este trabajo que puede que haya jugado en su contra es la profesionalidad y las personalidades tan marcadas y dispares de las cuatro artistas, que no son cuatro amigas que se reunen para hacer un disco porque les apetece trabajar juntas, como hemos visto en otras ocasiones en otros discos de colaboraciones que transmitían exactamente eso. Se nos ocurre See You Around (2018) de I'm With Her. Y aunque existe química entre las cuatro, no suenan como si hubieran sido un Supergrupo toda la vida como les ocurría a I'm With Her. Y parece que el hecho de que cuatro mujeres se hayan unido (puntualmente) para contar historias (necesarias) de su tiempo y en un estilo un tanto conservador y dominado por hombres como es el Country marca cierta distancia en según que públicos y según que críticos. Hoy por hoy, un disco como The Highwomen es una auténtica proeza y no se merece menos de un 95 sobre 100. Coincidimos con Variety, esta vez y confirmamos a The Guardian como el gran azote de la música contemporánea.
Una virtud que tiene este trabajo que puede que haya jugado en su contra es la profesionalidad y las personalidades tan marcadas y dispares de las cuatro artistas, que no son cuatro amigas que se reunen para hacer un disco porque les apetece trabajar juntas, como hemos visto en otras ocasiones en otros discos de colaboraciones que transmitían exactamente eso. Se nos ocurre See You Around (2018) de I'm With Her. Y aunque existe química entre las cuatro, no suenan como si hubieran sido un Supergrupo toda la vida como les ocurría a I'm With Her. Y parece que el hecho de que cuatro mujeres se hayan unido (puntualmente) para contar historias (necesarias) de su tiempo y en un estilo un tanto conservador y dominado por hombres como es el Country marca cierta distancia en según que públicos y según que críticos. Hoy por hoy, un disco como The Highwomen es una auténtica proeza y no se merece menos de un 95 sobre 100. Coincidimos con Variety, esta vez y confirmamos a The Guardian como el gran azote de la música contemporánea.
VALORACIÓN EXQUISITECES: 95
MEDIA DE LA CRÍTICA: 79
