Hoy vamos a hablar de un tema controvertido. Algo que ha unido y separado a la humanidad durante todos estos siglos de existencia. Estoy hablando de DIOS y la relación que cada uno de nosotros tiene con él. Esta es una pequeñísima muestra de canciones que hablan de ese concepto y bajo prismas muy diferentes.
Comenzaremos con GOD (1970) el clásico de JOHN LENNON, una declaración de principios como pocas que, en el fondo, esconde una de las canciones de amor mas bellas del siglo pasado. Sólo un genio como él se hubiese atrevido a crear un tema tan polémico como este, porque me hubiera gustado presenciar la primera impresión de algunos miembros del clero que vivieron en esa época, tras escuchar esta letra.
Hoy por hoy, necesito escuchar esta canción de vez en cuando porque me identifico muchísimo con su letra. Cada día me cuesta mas creer en el sistema.
¿Y si Dios fuera uno de nosotros? Ese es el planteamiento de una de mis canciones preferidas de todos los tiempos. Estoy hablando de ONE OF US (1995) de JOAN OSBORNE y para los escépticos como yo, es muy reconfortante. Porque prefiero pensar que Dios es alguien cercano a quien tengo oportunidad de conocer, alguien que no me juzga y me sonríe cuando me ve caminar. Sin Jerarquías, sin ambición de poder y sin dedos acusadores... Es una utopía. Pero reconozco que me gusta la idea.
GEORGE HARRISON es el responsable de
MY SWEET LORD (1970) una canción sumamente espiritual que jamás ofendió a ninguna de las religiones existentes. Algunos consideran que es la mejor canción de Harrison en solitario y creo que no podía faltar entre estas cinco. Por cierto, esta canción tuvo un juicio por plagio porque su melodía era sospechosamente parecida a un éxito de los 60 de
The Chiffons titulado
He's so fine. Harrison tuvo que pagar una multa. Pero eso no la ha desacreditado, todavía se siguen vendiendo copias de este tema. La revista
Rolling Stone la tiene registrada en su lista de las 500 mejores canciones del siglo pasado.
Yo no tengo buenos recuerdos de esta canción porque de adolescente y con la única idea de socializarme un poco, tuve la mala suerte de acabar en la jodida catequesis (Iglesia Católica de toda la vida), porque allí se suponía que se cortaba todo el bacalao con fiestas y excursiones. Todos parecían muy felices y contentos cara a la galería. Pero lo único que encontré, escarbando un poco, fue la peor de las inmundicias. Seguro que en un burdel, una timba ilegal de pocker o cualquier otro sitio nada recomendable para un niño de trece años, había mejores personas que en ese entorno. No os quepa la menor duda.
Esa panda de hipócritas con afán de protagonismo, ocultaban sus miserias y toda la ponzoña que llevaban dentro apropiándose de canciones como esta, además de otras cosas hermosas como el concepto de Libertad. Las utilizaban como bandera para parecer amigables y encantadores. Con el único fin de infiltrarse en las vidas de la gente normal como yo, y de camino decirnos lo que teníamos que pensar.
Afortunadamente, me deshice de ese lastre antes de que pudieran hacerme mas daño. Y la verdadera LIBERTAD -Ese término que tanto manoseaban y con el que nos manipulaban constantemente- la sentí por primera vez en mi vida cuando pude perderlos de vista para siempre. Ahora mismo, mi única religión es la coherencia y mi sentido común.
Si sois padres y queréis lo mejor para vuestros hijos, pensad que quizás corran mas peligro justo en ese lugar donde creéis que van a estar mas seguros.
Ya sabéis que TORI AMOS es una de mis debilidades y GOD (1994) toca un tema interesante que sólo alguien como Amos se atrevería a poner sobre la mesa: El patriarcado dominante y la marginación que sufren las mujeres en todas las religiones. Toda esa profundidad, ademas de esas guitarras, casi heavys, únicas en su discografía. La convierten en una joya con un valor por duplicado: Por lo grande que es musicalmente hablando, y por el avance que representa que se hable sin tapujos sobre todos estos temas que atañen a la mujer.
Esto que van a escuchar a continuación podría parecernos una plegaria en toda regla. Lo que sucede es que no estamos acostumbrados a que alguien como MORRISSEY sea el que la haga. La canción es simplemente preciosa y plagada de metáforas que apuntan directamente a la sexualidad de un Dios humano. O al menos, esa es mi libérrima interpretación. Pero podría estar equivocado: DEAR GOD, PLEASE HELP ME (2006).